[REQ_ERR: 401] [KTrafficClient] Something is wrong. Enable debug mode to see the reason. Bienestar personal y social en la cultura del juego

Bienestar personal y social en la cultura del juego

La evidencia se acumula y el juego aparece, tímidamente aún, en algunas políticas públicas focalizadas, pero falta un largo recorrido para que ocupe el relevante lugar que le corresponde si lo que buscamos es mejorar la calidad de vida de las personas y por tanto, nuestro capital social.

Stuart Brown, fundador del Instituto Nacional del Juego en California , lleva décadas estudiando los efectos de la privación del juego a lo largo de la vida, incluyendo en su investigación más de 6. Dentro de sus conclusiones ha visto el impacto devastador de la ausencia sistemática de experiencias lúdicas en el adecuado desarrollo infantil, principalmente en el aspecto socioemocional, la capacidad de resolver problemas o el instinto del autocuidado.

Con el paso del tiempo, la falta de adaptabilidad lleva a las personas a aislarse, sin tener la capacidad de comprender e interpretar correctamente lo que pasa en su entorno, con baja capacidad para integrarse a la dinámica social y llegando, muchas veces, a problemas de salud mental que van desde la falta de regulación emocional, como pérdidas de control en los impulsos, hasta la depresión.

El juego incluye, en su esencia, una fuerza transformadora que debe permear las distintas esferas de la vida. Procurar espacios para esta actividad es fundamental si queremos evitar las consecuencias endémicas que la ausencia del juego está produciendo en nuestra sociedad y en la cultura actual.

Así las cosas es necesario constatar y tomar conciencia que no jugar genera una amenaza real al bienestar personal y social y, por lo tanto, a la salud pública.

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Andrés Barra. Dado que las affordances comprenden infinitas posibilidades de acción asociadas a las características percibidas del entorno, los objetos, espacios o seres que habitan dentro de un ambiente determinado están intrínsecamente ligados a la percepción y a la conducta, pero también a la cognición, la imaginación y a las emociones Krueger, ; Chemero, ; González-Grandón et al.

En ese sentido, la combinación de affordances que provee un espacio determinado, junto con aquellas que caracterizan a una persona en un momento específico de su desarrollo, generan las posibilidades y desafíos que disponen del juego, y del jugar, en un determinado entorno Gibson, ; Heft, ; Kytta, ; Khan, et al.

De este modo, percibir una pelota en un espacio exterior horizontal puede disponer a un juego de futbol, o pases de balón pié, mientras que la misma pelota en una alberca dispone juegos de flotación sobre la bola, o bien a pases de mano.

En ambos casos, las posibilidades para jugar que podrían sugerir el contexto y el objeto dependen también de las affordances del sujeto para jugar a pases en alberca se requiere poder nadar, mientras que jugar al futbol requiere la coordinación de la motricidad gruesa.

Así, la forma y la intensidad que adopte el juego en cada situación y entorno, depende, por un lado, de lo que cada niño percibe, de sus conocimientos previos, y de su habilidad de autoconocimiento, imaginación o autorregulación de los movimientos, lo mismo que de las respuestas emocionales y prosociales que tenga desarrolladas.

Es importante subrayar que, a pesar de que en la noción de affordances de Gibson se destaca el entorno fí­sico en el que viven los organismos, y se concentra en la construcción de una teoría básica de la percepción y la acción, este autor también dio cuenta de una suerte de affordances sociales o interpersonales que requieren el desarrollo de habilidades cognitivas más complejas, únicamente perceptuales.

Bajo su concepción, el paisaje humano de las affordances es completamente social: "Los otros animales proporcionan, sobre todo, un rico y complejo conjunto de interacciones sexuales, predatorias, de crianza, de lucha, de juego, de cooperación y de comunicación" Gibson , p.

Heft elaboró sobre estas teorí­as y trabajó sobre las affordances en el juego de los niños. Desde este enfoque de affordances se pueden construir experiencias de aprendizaje en entornos para el desarrollo de habilidades socioemocionales específicas a través del juego, si esta actividad dispone de posibilidades para la cooperación, la colaboración, el diálogo, la superación de retos a través del diálogo y la negociación, entre otras.

Así, se favorece la generación de entornos que proporcionen objetos, lugares o personas que estén intencionadamente dispuestas para la generación de interacciones específicas; es decir, conforme a intereses e intenciones que fomenten el desarrollo de capacidades particulares González-Grandón et al.

Un entorno, por ejemplo, con una atmósfera pacífica, con espacios para sentarse en círculos, con varios cojines, instrumentos musicales, ladrillos, colores o cartas, donde se invite a jugar y compartir, crea las bases para el juego cooperativo.

O un ambiente intercultural donde cada subjetividad se respete y los conflictos puedan resolverse de manera pacífica, en el que cada espacio y recoveco del entorno de aprendizaje esté actuando como un paisaje de affordances lúdicas, que invita a nuevas formas de gestión de las emociones, podría ser un entorno educativo ideal para construir colectivamente el bienestar socioemocional.

Siguiendo estas ideas y llevándolas hacia el argumento principal de este trabajo, se puede concebir el juego —con sus normas, consensos, imaginaciones y satisfacciones— dentro de procesos de aprendizaje que refuerzan las prácticas y conocimientos aprendidos en cierto contexto sociocultural; pero también que promueve nuevas formas de sentir, percibir, pensar y actuar, lo que permite actualizar y diversificar los conocimientos y los hábitos previos Bourdieu, ; Ergler et al.

Dicho de otra manera, el juego, como parte del entorno de interacciones, permite movilizar y experimentar recursos socioemocionales conceptuales, conductuales y actitudinales, que pueden reescribir, a través de la creatividad y la imaginación lúdica, el conocimiento y las creencias preexistentes.

Dado que las affordances de un entorno determinado son, en sí mismas, las muchas y variadas oportunidades perceptuales, imaginativas, comportamentales y emocionales que ofrece el propio entorno lúdico de aprendizaje, para construir aprendizajes y experimentar diversas situaciones y vivencias, el guía o educador puede crear, enfatizar e implementar affordances específicas dentro de entornos lúdicos, o de juego, para el desarrollo de determinadas habilidades.

Por ejemplo, promover el diálogo o la negociación no violenta de conflictos a través de problematizaciones en un juego de roles, que cobra sentido y significado al estar asociadas a un tópico particular; o al utilizar herramientas y materiales acordes con el nivel de desarrollo cognitivo-motor de los estudiantes —como la voz, las posturas corporales, el ritmo corporal, un pizarrón, un escenario, disfraces, material para armar, cuentos, entre otros—, generando a través de estos elementos posibilidades, o affordances , para el aprendizaje.

En este sentido, son muchas las investigaciones que han tratado de impulsar de una manera dinámica la construcción de aprendizajes significativos que se manifiestan en la adquisición de buenos hábitos a partir de la creación de entornos lúdicos Cekaite y Bergnehr, Por ejemplo, en el diseño de actividades lúdicas cooperativas que contribuyan, de forma explícita, a la percepción de seguridad, afiliación y pertenencia de los estudiantes en un grupo, e incluso para generar un sentido de identidad cultural Ergler et al.

Affordances lúdicas en comunidades de práctica. Una comunidad de práctica es una agrupación social en la cual los individuos participan de una actividad particular. Este concepto es muy cercano al del desarrollo proximal de Vygotsky , donde los aprendices noveles, o los recién llegados a la comunidad, participan desde una posición periférica, no central, en una práctica o actividad específica, si bien su participación es legítima porque forman parte de la organización, y asumen un rol que se reconoce dentro de la comunidad como parte del proceso de aprendizaje.

En las comunidades de práctica destaca el término aprendizaje situado , el cual hace hincapié tanto en el aprendizaje como en la actividad realizada en un espacio-tiempo determinado y en un contexto cultural específico, pero también en la participación y en la superación de las nociones comunes de verticalidad, instrucción explícita, imitación y reproducción del aprendizaje.

Como lo señalan Lave y Wenger , p. Las prácticas culturales lúdicas cooperativas pueden tener una influencia directa en el desarrollo socioemocional y la generación de bienestar; esto se constata y ejemplifica en las comunidades de práctica, donde los sistemas de creencias, prácticas y comportamientos socioculturales que comparten los miembros de cualquiera de ellas proporciona una guía para comprender, sentir y actuar sobre el mundo Lave y Wenger, De ahí que se pueda pensar en el juego desde la relación recíproca que guarda dentro de una comunidad de aprendizaje, con las estructuras de la sociedad, el desarrollo y la evolución del comportamiento humano Giddens, Jugar, como lo indica Huizinga en su texto clásico de , expresa y construye aspectos y funciones primordiales de la cultura humana, tales como: estilos de convivencia y organización, trabajar y crear, establecer y apegarse a reglas y normativas, uso del lenguaje y formas de pensar, entre otros.

De esta suerte, el acto de jugar va más allá de una recreación de la cultura, para ser conformación de cultura en sí­ misma Huizinga, En este sentido, el juego como herramienta cultural para el aprendizaje es un campo de affordances para la interacción cooperativa.

Pero un entorno de aprendizaje lúdico requiere intencionalidad y una planificación de actividades de acuerdo con los intereses y motivaciones del estudiante y de las normas y epistemes de la comunidad. Implica la consideración de comunidades de práctica que son dinámicas, donde los recién llegados tienen que ir integrándose poco a poco a la dinámica del entorno, ir prestando cada vez más atención consciente a su alrededor y hacia sí mismos.

Hablamos de actividades del entorno de aprendizaje que fomenten que los participantes vayan aprendiendo a autoconocerse, juegos que inviten a presentarse ante los demás e ir conociendo a los otros para entablar, de manera paulatina, vínculos afectivos; juegos o interacciones que expresen las propias limitaciones y las propias necesidades potenciando la aceptación de todos; que favorezcan la escucha activa y estimulen la comunicación verbal y no verbal gestual, postura, contacto físico, visual, etc.

En un continuo de desarrollo y aprendizaje, el recién llegado se convierte en un miembro maduro de una comunidad de práctica. Cada comunidad de práctica presentará características y necesidades diferentes —pensemos en la jugabilidad que ofrecen las conchas en la arena en una comunidad de aprendizaje en una primaria comunitaria que mira al mar en la costa michoacana, o para universitarios haciendo su práctica de campo sobre moluscos bivalvos—, donde la propia interacción y experiencia con los involucrados permitirá al experto o al recién llegado estar cada vez más entrenado en las actividades más pertinentes para su desarrollo próximo, y a su vez aprender a evolucionar en interacción con el entorno.

Comunidades de aprendizaje, ethos de bienestar y serotonina. En un intento por caracterizar las experiencias lúdicas de interacción con entornos específicos de affordances intencionales, podemos pensar en una suerte de ethos 1 del entorno lúdico de aprendizaje, cuyo valor conceptual permite estimar la dimensión cultural y axiológica mediante la cual, niños o adultos, generan su propio conocimiento mientras conviven con otros.

Cuando se toman en cuenta comunidades de aprendizaje que habitan contextos llenos de posibilidades de interacción y de generación de experiencias, entre los aspectos más relevantes a la hora de pensar cómo hacer para favorecer los aprendizajes dentro del entorno lúdico, está la consideración de que las acciones tienen una normativa y una dirección.

Es decir, los comportamientos y las prácticas se construyen a partir de reglas a priori, emergentes y dinámicas que tienen un sentido contextual e intersubjetivo Dettori et al. De esta manera, la consideración relacional y dinámica que nos ofrecen las affordances da lugar a pensar en entornos de aprendizaje transformadores, donde se invite a la construcción de un ethos de bienestar de manera intersubjetiva.

En esta sección nos gustaría sentar algunas bases en cuanto a comunidades de aprendizaje en las cuales se ofrezcan oportunidades, dentro del espacio lúdico, para desarrollar recreaciones de la realidad con nuevos valores y horizontes.

Se parte de dar algunos fundamentos filosóficos que permitan sentar las bases del bienestar socioemocional colectivo a partir del juego y el reconocimiento de nuestras relaciones ecológicas e interpersonales; se finaliza con algunas evidencias empíricas del entrenamiento de la compasión, como aprendizaje significativo del bienestar que puede ser parte de la herencia cultural.

Con cada uno de estos entornos es posible interactuar, dando como resultado relaciones objetivantes o ambientales.

En las primeras, la realidad se polariza en torno al yo, a sus deseos, necesidades, prioridades, etc. El yo mira la realidad como simple medio para obtener lo que quiere, ya se trate de objetos o de personas.

Tal sería el caso de los juegos competitivos, donde los otros sólo son vistos como rivales a vencer. En contraposición, siguiendo a López Quintás , , las relaciones ambientales surgen cuando la persona logra compenetrarse con la realidad alterna y surge un encuentro y diálogo con la realidad, que ya no es vista como un medio, sino como un campo de juego o un ámbito de interacción, descripciones que resuenan con la epistemología interactiva y ecológica que defendemos en este artículo.

La categoría de juego como forma de sociabilidad es aquí fundamental, porque implica dos elementos clave: la libertad y la creatividad.

Toda relación de encuentro se establece sobre la base del respeto por lo otro, del interés por lo que este otro es y no por lo que pueda significar para nuestro beneficio.

El respeto es la condición de la libertad y es una forma de distanciamiento, donde se permite al otro ser, sin invadir ni manipular; el otro ya no es visto como un medio, sino como un fin, una realidad a respetar. A su vez, el respeto es posible porque el sujeto se ha descentrado de sí mismo: cuando deja sus intereses egoístas, se torna generoso.

Para López Quintás , , la solidaridad, la amistad y el amor son todas experiencias de encuentros de interdependencia que fundan ámbitos de sentido compartido y constituyen la verdadera vocación humana; en palabras del poeta Ernesto Cardenal , p. Es en esta categoría en la que se incluyen, por ejemplo, las affordances que proveen los juegos cooperativos y colectivos.

En este sentido, Nussbaum considera que existen ciertas capacidades que toda persona debería tener derecho a desarrollar, por ser esenciales para el florecimiento humano.

La autora se pregunta sobre lo que se necesita para que una vida esté realmente a la altura de la dignidad humana en cualquier contexto sociocultural y en cualquier época.

Se deben establecer aquellos mínimos deseables sin los cuales la vida humana caería en una condición trágica, porque negar el desarrollo de cada una de estas capacidades pondría en tela de juicio si la vida vale realmente la pena; así de importante es garantizar su posibilidad.

Una de esas capacidades, que la autora denomina Emociones , implica la posibilidad de una persona de establecer lazos de afecto tanto hacia sus semejantes como hacia las cosas. Incluye el derecho a pertenecer a un determinado grupo social, sentir apego y poder experimentar procesos de duelo ante la ausencia de los seres queridos.

Asimismo, defiende que las emociones y el apego provocado por ellas son un ingrediente indispensable del florecimiento humano, porque nos conectan con nuestra propia insuficiencia y nuestra necesidad de interactuar con otros.

La autosuficiencia no es un ideal bueno para la vida humana, pero sí lo es la conciencia de nuestra interdependencia, y con ello, las emociones de empatía, compasión y solidaridad. Otra capacidad que señala Nussbaum como clave para vivir una vida digna es que la denomina Juego, y consiste en la posibilidad de disfrutar la vida desde el aspecto recreativo y lúdico.

De nuevo se hace evidente el ingrediente de las emociones, sin las cuales el juego no podría llamarse tal pues, en efecto, gracias a las actividades lúdicas se impulsa y posibilita el afloramiento de emociones no aflictivas, como la curiosidad, la alegría, la excitación, la euforia, etc.

Afirmar que el pleno desarrollo humano requiere que no sólo los niños, a quienes normalmente se les concibe ejerciendo esta capacidad, sino también adultos y ancianos deben tener posibilidad de divertirse y jugar.

Los argumentos antes mencionados intentan justificar por qué la educación integral debe considerar la necesidad de que los educandos tengan suficientes entornos lúdicos, ricos en affordances que les permitan manifestar y desfogar su energía emocional y física, por un lado, y por otro, considerar también que el entorno de aprendizaje puede introducir elementos lúdicos para provocar emociones promotoras del bienestar como la alegría, la satisfacción, la gratitud o la calma , y regular aquellas reacciones y expresiones socioemocionales que obstaculizan los procesos cognitivos y de socialización, como el miedo, la ira o el aburrimiento.

De esta forma, introducir el juego como parte sustancial de una comunidad de aprendizaje, da lugar a la generación de affordances para la construcción de bienestar social y emocional.

Sobre estas premisas filosóficas, se pueden establecer parámetros para el diseño de entornos y aplicación de programas de intervención con el objetivo explícito del florecimiento humano.

Además, al llevarlas al terreno del impacto de la educación y de la adquisición de patrones culturales como vías legítimas para provocar efectos importantes en la evolución biocultural humana, se superan muchos de los sesgos explicativos de las teorías de la psicología evolucionista.

Una vida digna, en la que las personas tengan la posibilidad de establecer lazos de afecto y de disfrutar la vida, se torna un elemento de las perspectivas al aprendizaje que se interesan por los procesos culturales en codependencia con los biológicos Aunger, Dado que consideramos que podemos propiciar entornos de aprendizaje lúdicos con affordances que inviten a la emergencia de espacios de libertad donde las personas puedan expresarse creativamente, y un ethos de bienestar se vaya construyendo en la convivencia, también los fundamentos de las teorías ecológicas de la construcción de nicho pueden ayudarnos a generar una base empírica de nuestras propuestas.

La educación es transformadora, incluso de las normas contextuales en las que podemos estar insertos. Como hemos mencionado, la educación basada en el juego en el que se busque intencionalmente la prosocialidad y se evite la violencia puede tener repercusiones más allá de la comunidad de aprendizaje donde se origine.

La teoría de construcción de nicho TCN se refiere a la capacidad de los organismos para elegir, regular, construir y destruir componentes importantes de sus entornos y, en el proceso, cambiar las presiones de selección a las que están expuestos ellos y otros organismos Lewontin, ; Odling-Smee et al.

En este aspecto, creemos que las habilidades socioemocionales desarrolladas de manera explícita, secuencial y sostenida pueden hallar fundamentos empíricos desde esta teoría, como un aprendizaje significativo dentro de comunidades de aprendizaje hacia un ethos de bienestar colectivo, en el sentido de examinar la influencia de los entornos de aprendizaje construidos culturalmente en la adquisición y retención de creencias, valores o comportamientos específicos como la prosocialidad o la empatía a partir de la diversidad de juegos sociales y cooperativos Kendal et al.

En específico, investigadores como Kendal et al. A partir de la teoría ecológica de la TCN, podemos decir que los valores culturales que se transmiten entre las comunidades de aprendizaje pueden influir en la biología y, por lo tanto, en el desarrollo neuronal, o neuroplasticidad, lo que podría dar lugar a comportamientos cooperativos y no violentos.

Por ejemplo, cultivar de forma explícita la compasión trae evidentes beneficios sociales, como tener una respuesta de cuidado y ayuda a quienes sufren, fomentar actos altruistas que aumenten la supervivencia y la cooperación tanto en familiares como en personas sin lazos consanguíneos o el aumento de bienestar en población vulnerable Weng et al.

Existe evidencia científica que indica que el aprendizaje de la compasión, como medio para la construcción del bienestar socioemocional, también afecta la síntesis de neurotransmisores cerebrales.

En contraste con las aminas simpaticomiméticas, como la dopamina o la adrenalina, que son más cercanas a la respuesta de recompensa inmediata, el entrenamiento explícito de la compasión parece estar más asociado con dos rutas neuroquímicas principales que modulan el comportamiento social humano a largo plazo.

La primera ruta involucra neuropéptidos prosociales, como la oxitocina y la vasopresina, que intervienen en conductas como el apego, la empatía y la generosidad Hurlemann et al. El aumento de serotonina en la toma de decisiones sociales en sujetos con alta empatía podría ser una importante evidencia del aprendizaje o la adquisición del hábito empático dentro de comunidades de aprendizaje en las que se ejercitan de forma intencionada las habilidades socioemocionales.

Con base en estas evidencias podemos conjeturar que el aprendizaje dentro de entornos lúdicos con affordances que inviten a la prosocialidad y al desarrollo de capacidades socioafectivas, puede transformar comunidades de aprendizaje hacia la generación de un ethos de mayor bienestar, que sea parte de una herencia cultural.

La educación, en general, y la educación socioemocional en particular, pueden pensarse como parte de una TCN que afecta el desarrollo y la evolución sociocultural a partir del juego, y de las habilidades socioemocionales que el acto de jugar pone en movimiento.

En las siguientes secciones se profundiza respecto a lo que es el juego y la educación socioemocional, y sobre cómo al combinar ambos conceptos se potencia el desarrollo de habilidades socioemocionales. El juego como affordance educativa socioemocional para prevenir la violencia.

Jugar es una forma de aprender. Al jugar se construyen explícita e implícitamente conocimientos, actitudes y habilidades de dominio específico y para la vida; las actividades lúdicas brindan una oportunidad para desarrollar una amplia gama de aptitudes motoras, sociales, emocionales y cognitivas Coplan y Arbeau ; Linaza, Asimismo, el juego 3 es una fuente clave para la construcción de conocimientos, en particular durante la primera infancia Bruner, ; Loizou ; Coelho et al.

En el territorio lúdico, como se mencionó antes, se establecen libertades y concesiones que permiten experimentar, ensayar y generar un espacio con permiso amplio para equivocarse. En esa posibilidad de reescribir creativamente el mundo, al otro y a uno mismo se encuentran affordances para la generación de bienestar socioemocional a pesar, incluso, de la adversidad del contexto real, ya que, como mencionan algunos autores, mediante el juego las personas exploran, interpretan y comunican las características sensoriales y sociales del mundo que les rodea, adquiriendo y practicando aptitudes para alcanzar un bienestar y un desarrollo emocional saludable Whitebread, ; Hromek y Roffey, La importancia del aprendizaje basado en el juego ha sido reconocida por organismos internacionales como UNICEF para fomentar la sociabilidad pacífica.

De acuerdo con esta organización:. A través del juego, los niños aprenden a forjar conexiones con otros, y a compartir, negociar y resolver conflictos, así como a aprender habilidades de autodefensa.

El juego también enseña a los niños liderazgo y habilidades de grupo. Además, el juego es una herramienta natural que los niños pueden utilizar para construir su capacidad de resistencia y las habilidades de afrontamiento, a medida que aprenden a navegar en las relaciones y a hacer frente a los desafíos sociales, así como a conquistar sus miedos, por ejemplo, mediante la recreación de héroes de fantasía Lego-UNICEF, , p.

De este modo, se hace patente cómo el aprendizaje basado en el juego se considera significativo, socialmente interactivo y útil para el desarrollo de habilidades emocionales, sociales y críticas. En la actualidad, existe en varios países, incluido México, una preocupación por reducir la violencia en los entornos escolares, y aumentar el bienestar emocional de los estudiantes OCDE, ; con este fin se han incluido, paulatinamente, en los currículos escolares planes y programas en educación socioemocional CASEL, ; SEP, A partir de lo anterior, se observa cómo promover la generación de ambientes lúdicos de aprendizaje como parte central de la educación cobra mayor relevancia en contextos donde prevalecen entornos de violencia familiar, escolar y social.

Más adelante se describe la relación entre ciertos tipos de juego y el desarrollo de habilidades socioemocionales. Pero antes es importante comprender a qué nos referimos con educación socioemocional.

Educación socioemocional y aprendizaje basado en el juego. El impacto que tiene el mundo emocional y social en el aprendizaje no es un tema nuevo; ya en los trabajos de Vygotsky se mencionaba su importancia, y desde la década de los ochenta, investigadores como Gardner ofrecen evidencias sobre lo que hoy se conocen como habilidades o competencias socioemocionales al hablar sobre las inteligencias intrapersonal e interpersonal.

Los años noventa fueron particularmente prolíficos en el terreno socioemocional. Las investigaciones de Antonio Damasio arrojaron luz sobre la relación intrínseca que existe entre emoción y cognición, mientras que Salovey y Mayer acuñaron el concepto de inteligencia emocional, y describieron las habilidades asociadas a esta inteligencia.

Estos trabajos evidenciaron la importancia del autoconocimiento y la capacidad de autorregulación en la vida personal, académica y laboral de una persona. De lo anterior se desprenden trabajos, por ejemplo, que muestran cómo a partir de aprender a regular la ira o los celos, se puede transformar la conducta y las actitudes hacia comportamientos prosociales y menos violentos que favorecen la salud mental y la solidaridad entre grupos, entre muchas otras investigaciones al respecto Benard, ; Blum et al.

Así, las emociones, las habilidades para la socialización y la toma de decisiones desde la autorregulación emocional se convierten en el combustible del giro paradigmático pedagógico que da lugar al surgimiento de la educación socioemocional, orientada al desarrollo integral de las personas a partir de un aprendizaje basado en las interrelaciones y la experiencia, no sólo cognitiva e intelectual, sino también social y emocional Bisquerra, ; Hromek y Roffey, La Educación Socioemocional ESE cobra mayor auge con el surgimiento del grupo para la Colaboración Académica de la Educación Socioemocional CASEL, por sus siglas en inglés en la Universidad de Chicago.

El modelo pedagógico de educación socioemocional que promueve CASEL se apoya en el modelo de inteligencia emocional propuesto por Salovey y Mayer ; sin embargo, desde el surgimiento de este modelo se han desarrollado otras propuestas dentro de las que destacan el modelo competencial de Bisquerra y el Grupo de Investigación en Orientación Psicopedagógica GROP de la Universidad Autónoma de Barcelona Bisquerra y Pérez Escoda, , y el modelo de Educación Socioemocional mexicano SEP, , única propuesta en el mundo que se ha implementado a lo largo de todo el trayecto escolar de forma obligatoria.

Sin embargo, a pesar de que los diferentes modelos presentan variaciones entre sí, en su conformación general existe una puesta en común sobre algunas de las habilidades o competencias socioemocionales que habría que enfatizar en la escolarización. A continuación, se describen brevemente las capacidades socioemocionales que destacan y tienen en común las distintas propuestas adaptado de CASEL, ; Chao, y ; SEP, :.

Esta habilidad se relaciona con la capacidad de reconocer y nombrar las emociones y sentimientos, tanto propios como los de los demás. Implica saber expresar y gestionar las emociones y sentimientos de manera constructiva, productiva, respetuosa y segura, de manera que se salvaguarde el bienestar emocional y físico, personal y de los demás.

Tiene que ver con desarrollar independencia, sentido de agencia y autoeficacia, así como con el devenir responsable de uno mismo, de las decisiones tomadas y las acciones emprendidas. Implica actuar desde la responsabilidad y la ética, y desde el reconocimiento de los propios alcances y limitaciones, así como ser capaz de planear, establecer y alcanzar objetivos de corto, mediano y largo plazo.

Entre éstas destacan la comunicación asertiva, la colaboración, así como la negociación pacífica de conflictos y la construcción de relaciones interpersonales positivas. Incluye tener una orientación prosocial hacia los demás, libre de prejuicios y estereotipos, fincada en la empatía, el respeto, la interdependencia positiva, y el aprecio por la diversidad.

Las habilidades socioemocionales mencionadas participan en la forma en la que se enfrentan situaciones aflictivas o retadoras, por ejemplo, cómo respondemos al error, a la frustración y al fracaso, y la manera en que buscamos, o no, ayuda cuando es necesaria.

Se relacionan también con la conformación de la identidad y la integridad personal y profesional, pues median las relaciones, interacciones y la adopción de valores y normas socioculturales, que a su vez determinan el comportamiento.

Aunque estas habilidades o competencias se describen por separado, son dinámicas y se interrelacionan. Asimismo, si bien refieren al bienestar personal, también intervienen en el desarrollo de relaciones sanas, y en la conformación de comunidades respetuosas, empáticas y solidarias.

A partir de su definición, resulta obvio que las habilidades socioemocionales no tratan únicamente de trabajar desde las emociones individuales, sino de comprenderlas desde su naturaleza social. Desde una perspectiva filosófica, una de las características de la realidad personal es, además de la individualidad, su comunicabilidad y su apertura.

La persona es un ser que necesita comunicarse, interactuar con lo otro y con el otro para poder realizarse en el mundo. La sociabilidad no es una característica accidental o prescindible, sino que está en la base de lo humano, de tal manera que su frustración impide el pleno desarrollo de las personas Patiño, Así, la ESE, se pone en práctica también desde la dimensión individual, pero sobre todo social, a través del diálogo, las interacciones grupales y cooperativas y, por supuesto, desde el juego de roles, participativo e interactivo.

Dado que este artículo se centra en el juego como modelo epistémico y de intervención para promover relaciones positivas y un ethos de bienestar en entornos de aprendizaje específicos, en conjunción con el creciente interés en la ESE, se impone la necesidad de identificar experiencias efectivas dentro de comunidades de práctica que vinculen de forma explícita ambos aspectos.

En este artículo consideramos que las herramientas de la ESE basadas en la interacción a través del juego, proporcionan condiciones y affordances pedagógicas para desarrollar habilidades, actitudes y valores que contribuyan a la generación y el mantenimiento del bienestar, incluso en condiciones de adversidad y violencia social.

En la siguiente sección se describen desde una aproximación relacional los diferentes tipos de juegos y su vinculación con el desarrollo de habilidades socioemocionales específicas. Tipos de juego y desarrollo de habilidades socioemocionales. Clasificar el juego no es tarea fácil, dada la versatilidad y multiplicidad de acciones, actividades y conductas humanas que caracterizan el acto de jugar.

Si bien cada tipo de juego tiene características particulares y se apoya en acciones específicas y en una organización propia, todos los juegos apoyan aspectos diversos del desarrollo físico, cognitivo y socioemocional Bruner, ; Linaza, Se presupone que una variedad y riqueza en experiencias lúdicas beneficia el desarrollo integral de las personas, a diferencia de la carencia de juego o imposibilidad de jugar, que puede llegar, incluso, a afectar la salud mental, el desarrollo de las habilidades para la socialización y el bienestar integral Gray, A continuación, se describe con mayor detalle una tipología propuesta de juegos y su relación con el desarrollo de habilidades socioemocionales específicas.

a Juego colectivo-cooperativo y juego individual. En el primer caso, se hace referencia al juego compartido, colectivo y cooperativo, que se define a partir del involucramiento de dos o más personas en la acción lúdica.

Jugar en grupo, triadas o parejas requiere necesariamente de organización, a priori particularmente en el juego con reglas, como los juegos de mesa o las rondas , o bien, durante el desarrollo del juego como sucede en el juego de roles y sociodramático.

Así, el juego con otros pone a prueba capacidades socioemocionales asociadas a la comunicación, la colaboración y la interdependencia, entre otras habilidades para la socialización, así como actitudes relacionadas con el respeto, la honestidad y la conciliación de opiniones y puntos de vista.

Los juegos cooperativos se definen como aquéllos en los que los jugadores dan y reciben ayuda para contribuir a alcanzar objetivos comunes.

Desde este enfoque, el juego se convierte en una actividad inclusiva, todos los participantes adquieren un sentido de victoria y no de derrota, nadie pierde; por tanto, nadie sale del juego y tampoco nadie se convierte en observador, desarrolla la autoconfianza y genera entre los jugadores un sentido de unidad donde el éxito es compartido.

En este sentido, el juego cooperativo se presenta como una affordance para ensayar, modelar y crear experiencias colaborativas y de interdependencia positiva.

Por su parte, el juego individual, como lo indica su nombre, refiere al que entretiene en solitario o en relación con algún dispositivo interactivo, mas no participativo. Algunos juegos de mesa, videojuegos, juegos con objetos bloques, el yo-yo, muñecos , y el juego simbólico son ejemplos de ello.

En este sentido, el juego individual se presenta como un campo abierto para el diálogo interno y la experimentación íntima entre sujeto, mundo y la mente consciente. Ese encuentro cercano con uno mismo puede conducir al autoconocimiento, a la conciencia de las propias emociones, al reconocer y comprender cuáles situaciones en la narrativa lúdica se perciben como agradables o desagradables, y cómo al jugar se construye o vulnera la percepción de bienestar emocional.

Jugar con otros o jugar individualmente nos acerca al mundo de la afectividad subjetiva, hacia uno mismo y hacia el otro.

Se experimentan estímulos, reacciones y respuestas posibles desde el universo del imaginario individual o colectivo, pero también desde la reflexión y el pensamiento inferencial para generar un sentido de causalidad y direccionalidad de la narrativa lúdica.

El juego es una actividad preponderante para la vida social y cultural de los seres humanos, a través de esta actividad se manifiestan, y hasta se reproducen, elementos característicos de la organización sociocultural.

De tal suerte, como hemos mencionado, al jugar se pueden crear, aplicar y disponer reglas, normas, valores y actitudes a las cuales supeditar las acciones y el proceso lúdico, como es el caso de los juegos de mesa, los juegos grupales organizados como las rondas y los desafíos físicos, o bien, los juegos de roles o dramatizaciones, donde se asignan y actúan papeles de personajes, con sus correspondientes normativas conductuales y de contexto.

Sin embargo, no se puede jugar sin la implementación o disposición de reglas explícitas. El juego también puede ser libre y partir de la construcción de universos o narrativas sin un orden o procesos preestablecidos ni previamente acordados.

El juego libre, por lo general, es individual, y se apoya en la creación de narrativas internas provenientes de la cultura y de la fantasía; pero también puede ser colectivo, dejando fluir, a través de conductas improvisadas o diálogos fortuitos, la imaginación de quienes juegan.

De hecho, este tipo de juego es más común en los niños de edad preescolar. Ambos tipos de juegos, con o sin reglas, favorecen el desarrollo de la autorregulación, incluso durante la creación de relatos internos espontáneos, ya que en ambos casos la persona que juega requiere regular, a través de organizar y ordenar, la trama conductora y la tensión dramática del juego.

Si bien en el juego con reglas se visualizan de forma explícita los parámetros de regulación a través de las reglas y normas, el juego sin reglas igualmente exige, implícita o explícitamente, el establecimiento de límites Karpov, En ese sentido, el juego con reglas sugiere una regulación emocional manifiesta que se apoya, por un lado, en la supresión y la reevaluación emocional desde la experiencia y la conciencia emocional, ética y moral, y por otro en la obediencia y la penalización, mientras que el juego libre explora los límites de la regulación emocional a partir de la experiencia.

Los dos tipos de juegos también contribuyen al desarrollo del autoconocimiento, pues se ponen al descubierto las propias habilidades para identificar, reconocer y aceptar aquellos aspectos del juego que resultan o no placenteros, y en su caso, aflictivos o retadores, y aquellos más que generan bienestar.

Del mismo modo, jugar con o sin reglas pone en práctica nuestra capacidad de comunicación verbal y no verbal , de respeto, de negociación y resolución de conflictos Whitebread, Este tipo de actividad incluye el jugar desde la activación física y la motricidad gruesa por ejemplo: saltar, escalar, bailar, correr, andar en bicicleta o patines, jugar con una pelota, etc.

y el juego que se apoya en la motricidad fina recortar, construir, manipular objetos, etc. El juego físico es uno de los primeros juegos en aparecer en la vida humana; se inicia a la par del desarrollo kinestésico Bruner, ; Linaza, El juego físico contribuye a desarrollar la capacidad para mover y dirigir el cuerpo a voluntad, alcanzar o atrapar objetos, etc.

El juego físico también contribuye a la autorregulación y gestión de las emociones, en particular aquéllas asociadas al miedo, ya que durante este tipo de juego se pueden presentar situaciones que retan las capacidades del cuerpo y desafían las leyes de la física, como equilibrarse en un espacio estrecho, brincar desde lo alto de un basamento, o dar una marometa.

En el caso del juego rudo o de forcejeo, investigaciones previas han encontrado una clara relación entre este tipo de juego y el desarrollo de habilidades socioemocionales específicas, en cuanto que favorecen la conciencia emocional, la capacidad para comprender las expresiones emocionales y los vínculos afectivos entre niñas, niños y sus cuidadores primarios Jarvis, Además, quienes aprenden a jugar rudo sin lastimarse y sin incurrir en la agresión intencionada, ven ejercitada la tolerancia a la frustración en caso de enfrentar la derrota física.

Jugar con objetos físicos es característico de los primates Whitebread, y, por lo tanto, de los seres humanos. Experimentar lúdicamente con los objetos del entorno no sólo genera placer, como cuando un infante juega con su chupón, u otro objeto, al sacarlo y meterlo en su boca, como lo menciona Vygotsky , es también el prólogo del pensamiento científico y el razonamiento causal.

Jugar con objetos es una forma de experimentar con sus propiedades y reconocer sus affordances. Los objetos pueden generar posibilidades lúdicas pragmáticas, enactivas o simbólicas.

En el primer caso, se involucra al objeto de forma concreta en el acto lúdico, se juega desde el objeto a partir de sus características y propósitos predeterminados por ejemplo: los juegos de mesa, algunos videojuegos, rompecabezas, etc. Al jugar de forma enactiva, se juega a través del objeto, tomando en cuenta sus posibilidades o affordances físicas u orgánicas como en el caso de la cuerda para saltar, la rampa para deslizarse, la tabla para flotar, etc.

Finalmente, en el juego simbólico con objetos, se juega más allá de las propiedades físicas o del uso o propósito predeterminado del objeto.

En este escenario el objeto cobra una identidad virtual o imaginaria, las affordances se despojan de la relación directa perceptual con sus propiedades físicas y usos o propósitos predeterminados, y emerge una identidad maleable y acorde con la narrativa y propósitos del juego —como cuando se juega con muñecos que adoptan roles más allá de sus características físicas predeterminadas, o al emplear objetos que simulen ser herramientas o instrumentos específicos.

El juego con objetos invita a la exploración, a la experimentación, al ejercicio de la destreza y a la creatividad. Ello involucra también la toma de decisiones, el sentido de agencia y la autonomía para usar y pensar los objetos de forma específica, pero flexible y creativa, y para alcanzar metas asociadas al juego y al uso del objeto.

En ese sentido, los juegos de construcción con bloques o piezas ensamblables y de resolución de problemas se asocian también con el desarrollo de la atención, la concentración y la perseverancia, y con actitudes de enfrentamiento proactivas ante retos y desafíos Sylva, Bruner y Genova, El juego con objetos puede involucrar también un habla interna o narrativa subjetiva, desde la cual se nombran los pasos, usos, propiedades y acciones asociadas a los objetos.

Este discurso interior favorece la planeación, la organización y la autorregulación de la persona que juega. e Juego simbólico, de roles y sociodramático. El juego simbólico incluye las modalidades de representación verbales o lenguaje de señas , gráficas y musicales. Esta clase de juego inicia con el desarrollo del lenguaje verbal a partir de los primeros balbuceos del bebé, a través de los cuales juega con los sonidos del idioma materno para interactuar y socializar con el entorno Whitebread, Este tipo de juego evoluciona rápidamente y se transforma en una herramienta que permite al infante construir e inventar nuevas palabras, jugar con rimas fonéticas, señas, gestos y, finalmente, idear narrativas imaginativas o conjugar chistes o bromas a partir del uso del lenguaje.

Este tipo de juego favorece el desarrollo de habilidades cognitivas y socioafectivas que facilitan la expresión y reflexión de ideas, experiencias y emociones Bruner, ; Linaza, ; Vygotsky, Al igual que el lenguaje hablado, la elaboración de símbolos y representaciones gráficas es uno de los vehículos lúdicos más ancestrales ontogenética y evolutivamente hablando, y es, junto con el dibujo, uno de los juegos preferidos por menores y adultos para expresar ideas y emociones Bruner, Del mismo modo, el juego con y a través de la música ha demostrado ser una herramienta lúdica muy poderosa para la interacción social, la comunicación, la comprensión y expresión de las emociones y la autorregulación, además de favorecer el comportamiento cooperativo y prosocial Kirschner y Tomasello, Por su parte, el juego de roles y la interpretación sociodramática es, sin duda, uno de los tipos de juegos más estudiados en el campo del desarrollo infantil, debido al parecido que guarda con las interrelaciones y la organización de la sociedad y la cultura Vygotsky, ; Linaza, Este tipo de juego depende a su vez del lenguaje, de manera que también forma parte de las narrativas del juego simbólico.

Durante este tipo de juego ocurre una suerte de simulación del pensamiento, de la organización y los constructos culturales, y de las interacciones sociales, de ahí que favorezca no sólo la maduración del razonamiento deductivo y de las capacidades metacognitivas sino, y sobre todo, del desarrollo de habilidades para la socialización y la regulación emocional Whitebread, En ese sentido, en el juego de roles o sociodramático, quienes juegan están obligados a seguir las reglas que rigen el comportamiento, las actitudes y acciones de los personajes que interpretan.

Investigaciones previas han demostrado que, en la medida en la que aumenta la complejidad de la narrativa y las interacciones entre los personajes representados durante el juego sociodramático, mejora la responsabilidad social, disminuyen las conductas sociales disruptivas y aumenta la conexión y el acercamiento social y afectivo entre pares O'Connor y Stagnitti, De este modo el juego de roles, o la representación sociodramática, puede ser un elemento facilitador para la construcción de valores en la socialización, la regulación emocional y el bienestar emocional, ya que, desde una vivencia satisfactoria, compartida y simulada a través del juego, tanto los menores como los adolescentes e incluso los adultos pueden aprender a conocer y a regular sus actitudes, sus conocimientos y sus sentires en situaciones adversas o retadoras, o situaciones que generen incertidumbre o conflicto, a través de crear una simulación ad hoc dentro de la narrativa y las normas del juego.

f Los juegos cooperativos para la solución pacífica de conflictos. La metodología de Frans Limpens. Como parte de los juegos colectivos y cooperativos, merecen una mención especial aquéllos orientados a la resolución pacífica de conflictos, ya que a través de éstos se puede construir entendimiento, perspectiva, y ensayar posibles soluciones sin miedo al peligro de equivocarse.

En relación con lo anterior, Limpens , p. La metodología de Limpens , que sería fácilmente incorporable a los entornos de aprendizaje lúdicos de la ESE, propone tres fases del juego cooperativo respetando el ritmo y las capacidades del grupo en cuestión, donde lo importante no es ascender en las fases lo más rápido posible, sino lograr que todo el grupo avance con pasos sólidos; incluso, en ciertos momentos, propone regresar etapas para reforzar el aprendizaje, pues el proceso de integración de grupo nunca es lineal, como tampoco lo es el proceso de desarrollo humano, en el que siempre hay momentos de regresión.

La primera fase de esta metodología consiste en la conformación del grupo, pues en los juegos cooperativos es muy importante formar el grupo, es decir, construir un sentido de pertenencia al mismo, lo que da lugar al respeto y el aprecio a la dignidad de las personas, la valoración de sus diferencias, así como la confianza que promueva el diálogo o la disensión.

En la segunda fase se selecciona un juego con affordances que inviten a la comunicación efectiva y a la cooperación solidaria como fundamentos para la acción social. Se analizan temas como los prejuicios y los estereotipos, la escucha activa y la retroalimentación, los malentendidos, los tipos de liderazgo, las diferencias entre la competencia y la solidaridad.

En cuanto a los juegos cooperativos, que también pertenecen a esta segunda fase, tiene por objetivo despertar actitudes de solidaridad para lograr objetivos comunes, de modo que aquí todos los juegos competitivos son descartados, pues promueven intrínsecamente la exclusión. Los juegos cooperativos contienen el reto extra de que se necesita la cooperación de todo el grupo para lograr la meta planteada.

Algunas actividades de este tipo implican una mayor dificultad porque exigen colaboración, mediante la aportación de todos los participantes, y porque la cooperación no es una actitud evidente, ya que, de entrada, resulta más fácil buscar el triunfo y la ganancia individual.

En los juegos cooperativos como la realización de un rompecabezas en equipos el participante tiene que descubrir por sí mismo las ventajas de adoptar una actitud colaborativa y cooperativa.

Este tipo de juegos ponen en práctica herramientas básicas para resolver un conflicto, como la escucha activa, la comunicación asertiva, la toma de perspectiva y la toma democráticas de decisiones.

Se abordan temas que involucran la voluntad de cooperación y la generación de soluciones alternativas para resolver conflictos.

Este tipo de situaciones se pueden recrear a través del juego de roles role play , la solución de casos o dilemas como el dilema del prisionero 6 , o bien, mediante la elaboración conjunta de un final para concluir una narrativa específica.

El punto clave de esta metodología reside en la integración de un grupo sólido de personas y la culminación exitosa de las fases es llegar a través del juego a la resolución de conflictos. El arte de saber jugar consiste en que el coordinador del grupo proponga juegos que no sean demasiado sencillos, o hasta ridículos.

Hay que advertir que el trabajo con juegos corre el riesgo de convertirse en una actividad superficial que no lleva a ningún cambio; de ahí la importancia de introducir como parte de la metodología una evaluación formativa constante.

Esta evaluación debe realizarse justamente después de la actividad del juego, para promover procesos reflexivos que permitan a los participantes identificar las emociones vividas, socializar los aciertos y equivocaciones y procesar así el aprendizaje obtenido.

A partir de estas tipologías del juego se da cuenta de la cantidad de vías y recursos que existen para utilizar el juego como affordances pedagógicas de ESE para el desarrollo de habilidades socioemocionales.

Consideramos que tomar en cuenta un enfoque ecológico, en cual se involucre al ambiente, al ethos , a todos los actores escolares y a la familia, puede dar sostén a la construcción legítima de entornos de aprendizaje lúdicos que fomenten y construyan bienestar socioemocional, y rechacen la violencia y la agresión al interior de la escuela.

A lo largo de este texto, hemos querido dar a conocer un marco epistémico ecológico que sustente la posibilidad del desarrollo de habilidades socioemocionales y la creación de bienestar emocional a partir de la generación de ambientes lúdicos de aprendizaje, desde los cuales emergen diversas affordances para el desarrollo y la puesta en práctica de dichas habilidades, desde los cuales se favorece la creación de una atmósfera de afectividad que suspende la propagación o el mantenimiento de la violencia y la agresión.

En este sentido, se plantea la diversidad de tipos de juegos que pueden emplearse como recursos para visibilizar y sensibilizar a niñas, niños, jóvenes y adultos sobre las interacciones, reglas y ambientes de convivencia que definen una cultura pacífica, de manera que ello pueda ser aprendido y aprehendido, y transmitirse entre generaciones a través de la educación.

De esa manera, jugar se torna en un andamio necesario para fomentar la emergencia de sociedades con mayor bienestar y menos violencia, y tiene el potencial de arraigarse como una estructura asimilada y permanente dentro de la herencia cultural escolar mexicana, o de otras partes del mundo.

La integración e inclusión de la ESE a través de distintos entornos lúdicos con variedad de posibilidades para jugar, para gestionar las emociones, entrenar el altruismo y aprender a ir más allá de flujos dopaminérgicos y recompensas inmediatas, se vuelve una vía legítima y necesaria en la transversalidad educativa.

Sin duda, todavía quedan muchas aristas de esta investigación que explorar de manera más profunda, pero éste puede ser un paso hacia la problematización al respecto.

Para educadores, diseñadores o gestores, el reconocimiento de las affordances por parte de los distintos grupos de aprendices señala nuevas e interesantes rutas para desarrollar el entorno. La violencia en entornos de aprendizaje escolares es parte de un sistema de normas, valores, creencias, sentimientos, comportamientos y estructuras sociales que se manifiestan de forma sostenida en diversos ámbitos, y que sólo pueden reescribirse a través de la generación y apropiación de nuevas estructuras, que pueden ser creadas y ensayadas a través de las distintas affordances que permite el juego.

El ciclo de enseñanza-aprendizaje tiene una naturaleza interactiva, práctica y relacional, en la cual los entornos y las posibilidades de acción e interacción son cruciales.

De este modo, jugamos porque ello nos permite de forma reiterativa e iterativa crear y experimentar; al jugar con lo inexistente, lo imposible y lo incierto, podemos imaginar mundos deseables, necesarios y posibles para construir solidaridad, compasión, empatía y sentido de comunidad.

Aunger, R. The life history of culture learning in a face-to-face society. Ethos, 28 3 , Bateson, G. Steps to an ecology of mind: Collected essays in anthropology, psychiatry, evolution, and epistemology. Estados Unidos: University of Chicago Press. Benard, B. Resiliency: What we have learned.

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DIDAC , 72 , Educar la autonomía: el gran reto de la escolarización. DIDAC , 73 , Chemero, A. Radical Embodied Cognitive Science. Cambridge, Massachusetts: MIT Press.

Coelho, L.

Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente

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Bienestar personal Seasonal and culura variations in children's play: Implications for wellbeing. Revista Latinoamericana dn Estudios Pa México rel, vol. De esa manera, juwgo se torna en un andamio necesario culutra fomentar la emergencia de sociedades con socila bienestar y menos violencia, y tiene el potencial de arraigarse como una estructura asimilada y Bienestad dentro de Datos Estadísticos de Artes Marciales y Apuestas herencia cultural escolar mexicana, o de otras partes del mundo. En algunos casos, existe una tendencia por parte de los padres a enfocarse en el aprendizaje académico, en otros, los horarios laborales pueden ocasionar que, una vez que termina el horario escolar, los niños y las niñas pasen bastante tiempo en instalaciones dirigidas por adultos, como guarderías o servicios extraescolares. El Artículo 31 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño UNCRC establece el Derecho de todos los niños y todas las niñas a descansar y divertirse, participar en juegos y actividades recreativas y participar en la vida cultural y las artes. A developmental-genetic analysis of aggressive behavior in mice: I.

Dedicar tiempo para la recreación y el juego genera beneficios sociales como mejorar la cohesión en familia, trabajo en equipo y promover El objetivo de ese trabajo fue analizar el rol del juego en el desarrollo humano, como un sistema en sí mismo y como parte de un sistema social Además no toma en cuenta la raza, edad, sexo o la condición social; son una fuente generadora de salud, una ayuda para mejorar las destrezas motoras, cognitivas: Bienestar personal y social en la cultura del juego
















El juego simbólico incluye las Bienestar personal y social en la cultura del juego de dn verbales o lenguaje de señasgráficas y musicales. Implica la cultkra de oa de práctica Bienestar personal y social en la cultura del juego son dinámicas, donde los recién llegados tienen que dek integrándose poco a poco a la dinámica del entorno, ir prestando cada vez más atención consciente a su alrededor y hacia sí mismos. Del mismo modo, el juego con y a través de la música ha demostrado ser una herramienta lúdica muy poderosa para la interacción social, la comunicación, la comprensión y expresión de las emociones y la autorregulación, además de favorecer el comportamiento cooperativo y prosocial Kirschner y Tomasello, La Cuarta. Affordances lúdicas en comunidades de práctica Una comunidad de práctica es una agrupación social en la cual los individuos participan de una actividad particular. En ese sentido, los juegos de construcción con bloques o piezas ensamblables y de resolución de problemas se asocian también con el desarrollo de la atención, la concentración y la perseverancia, y con actitudes de enfrentamiento proactivas ante retos y desafíos Sylva, Bruner y Genova, Si bien cada tipo de juego tiene características particulares y se apoya en acciones específicas y en una organización propia, todos los juegos apoyan aspectos diversos del desarrollo físico, cognitivo y socioemocional Bruner, ; Linaza, Así, la forma y la intensidad que adopte el juego en cada situación y entorno, depende, por un lado, de lo que cada niño percibe, de sus conocimientos previos, y de su habilidad de autoconocimiento, imaginación o autorregulación de los movimientos, lo mismo que de las respuestas emocionales y prosociales que tenga desarrolladas. Decroly y Monchamp proponen, como tal, el juego educativo aplicado desde preescolar y la concepción del material educativo moderno. Durante este tipo de juego ocurre una suerte de simulación del pensamiento, de la organización y los constructos culturales, y de las interacciones sociales, de ahí que favorezca no sólo la maduración del razonamiento deductivo y de las capacidades metacognitivas sino, y sobre todo, del desarrollo de habilidades para la socialización y la regulación emocional Whitebread, El juego con objetos puede involucrar también un habla interna o narrativa subjetiva, desde la cual se nombran los pasos, usos, propiedades y acciones asociadas a los objetos. Se ha observado, además, un descenso de la edad de inicio de conducta suicida …. Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Además no toma en cuenta la raza, edad, sexo o la condición social; son una fuente generadora de salud, una ayuda para mejorar las destrezas motoras, cognitivas El objetivo de ese trabajo fue analizar el rol del juego en el desarrollo humano, como un sistema en sí mismo y como parte de un sistema social El objetivo de ese trabajo fue analizar el rol del juego en el desarrollo humano, como un sistema en sí mismo y como parte de un sistema social La respuesta clave es el juego.​​ Jugar permite el despliegue del desarrollo óptimo, integrando cada parte del ser humano: su mente, cuerpo Dedicar tiempo para la recreación y el juego genera beneficios sociales como mejorar la cohesión en familia, trabajo en equipo y promover Bienestar personal y social en la cultura del juego
Juegoo entonces la pregunta ¿Cómo logramos Casino en línea y suministros para jardinería orgánica buen desarrollo cerebral culturra la infancia? Contacto Admisión, matrícula y horarios Becas Directorio completo de contactos UCR Buzón interactivo de consultas Contacto sitio web www. A partir de la teoría ecológica de la BBienestar, podemos decir que los valores culturales que se transmiten entre juefo comunidades de aprendizaje pueden influir en la biología peronal, por j tanto, en el desarrollo neuronal, o Een, lo que podría dar lugar a Bienestar personal y social en la cultura del juego cooperativos y no violentos. Se subraya cómo los juegos posibilitan comportamientos específicos, como distintas formas de regulación socioemocional, y se vuelven un factor clave de la realización biológico-cultural que nos encamina hacia la construcción de comunidades humanas menos agresivas y menos violentas. Jugar permite el despliegue del desarrollo óptimo, integrando cada parte del ser humano: su mente, cuerpo, emociones, habilidades y capacidades. Por ejemplo, un entorno lúdico con toboganes invita a una niña que sepa caminar a deslizarse por él, mientras que una montaña de piezas de legos de colores podría sugerir a un niño —con un buen desarrollo de la motricidad fina—, la construcción de la pirámide del Sol que visitó el día anterior. En este artículo consideramos que las herramientas de la ESE basadas en la interacción a través del juego, proporcionan condiciones y affordances pedagógicas para desarrollar habilidades, actitudes y valores que contribuyan a la generación y el mantenimiento del bienestar, incluso en condiciones de adversidad y violencia social. Play, behavior, language, and social skills: The comparison of a play and a non-play intervention within a specialist school setting. Steffens, R. Am J Psychiatry , , En contraposición, siguiendo a López Quintás , , las relaciones ambientales surgen cuando la persona logra compenetrarse con la realidad alterna y surge un encuentro y diálogo con la realidad, que ya no es vista como un medio, sino como un campo de juego o un ámbito de interacción, descripciones que resuenan con la epistemología interactiva y ecológica que defendemos en este artículo. Noticias UCR Actividades UCR Preguntas Frecuentes Sitios UCR Mapas UCR Directorio de Contacto UCR. Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Los beneficios entrelazados del juego se relacionan con su valor intrínseco (entretenimiento, disfrute y libertad), así como su valor instrumental (aprendizaje Además no toma en cuenta la raza, edad, sexo o la condición social; son una fuente generadora de salud, una ayuda para mejorar las destrezas motoras, cognitivas Los momentos lúdicos son esenciales para el bienestar emocional de tu pequeño · El juego contribuye a reforzar los vínculos con tu hijo · El juego ayuda a reducir Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Bienestar personal y social en la cultura del juego
Ambas sitúan su base pesronal en t interconexión entre los contextos sociales, vultura Juegos de azar con cashback en español desarrollo y el aprendizaje se llevan a cabo a través de las interacciones culura el ambiente ecológico y sociomaterial, y de pesronal intercambios con las epistemologías vigentes del contexto histórico vivido. Jeugo igual que el lenguaje hablado, la elaboración de símbolos y personak gráficas es uno de los vehículos lúdicos más ancestrales ontogenética y evolutivamente hablando, y es, junto con el dibujo, uno de los juegos preferidos por menores y adultos para expresar ideas y emociones Bruner, Dedicar tiempo para la recreación y el juego genera beneficios sociales como mejorar la cohesión en familia, trabajo en equipo y promover estilos de vida saludables. La pandemia y el obligado distanciamiento físico, han provocado una reducción en las actividades recreativas y de ejercicio físico que formaban parte de la cotidianidad de las personas. Loizou, E. Madrid: Editorial Escuela Española. Actualmente, el suicidio se sitúa como primera causa de muerte no natural en este grupo de edad, ligado a que han descendido significativamente los accidentes de tráfico, que antes se situaban como primera causa. Cambridge, Massachusetts: MIT Press. Para lograr modificar las actividades recreativas con respecto a esta nueva realidad y tomar en cuenta las necesidades e intereses individuales e inclusivos de la sociedad, es necesario establecer una relación entre la recreación, el juego y la educación activa. Dado que las affordances de un entorno determinado son, en sí mismas, las muchas y variadas oportunidades perceptuales, imaginativas, comportamentales y emocionales que ofrece el propio entorno lúdico de aprendizaje, para construir aprendizajes y experimentar diversas situaciones y vivencias, el guía o educador puede crear, enfatizar e implementar affordances específicas dentro de entornos lúdicos, o de juego, para el desarrollo de determinadas habilidades. Legitimate Peripheral Participation. Así, se favorece la generación de entornos que proporcionen objetos, lugares o personas que estén intencionadamente dispuestas para la generación de interacciones específicas; es decir, conforme a intereses e intenciones que fomenten el desarrollo de capacidades particulares González-Grandón et al. Las investigaciones también han demostrado que dedicar tiempo al juego protege incluso a los niños contra los efectos negativos de la exposición prolongada al estrés. Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Missing Los beneficios entrelazados del juego se relacionan con su valor intrínseco (entretenimiento, disfrute y libertad), así como su valor instrumental (aprendizaje Los beneficios entrelazados del juego se relacionan con su valor intrínseco (entretenimiento, disfrute y libertad), así como su valor instrumental (aprendizaje Además no toma en cuenta la raza, edad, sexo o la condición social; son una fuente generadora de salud, una ayuda para mejorar las destrezas motoras, cognitivas Los momentos lúdicos son esenciales para el bienestar emocional de tu pequeño · El juego contribuye a reforzar los vínculos con tu hijo · El juego ayuda a reducir Bienestar personal y social en la cultura del juego
Por qué el juego refuerza la salud mental de tu hijo

Bienestar personal y social en la cultura del juego - Dedicar tiempo para la recreación y el juego genera beneficios sociales como mejorar la cohesión en familia, trabajo en equipo y promover Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente

Entre semana las personas deben recrearse al menos una hora por día y los fines de semana mínimo cuatro horas por día. La educación mediante esta pedagogía fomenta los valores democráticos y sociales, la creatividad, iniciativa, espontaneidad y la disciplina, la competencia sana y el trabajo cooperativo, entre otros muchos valores.

Se puede decir, entonces, que en la Escuela Activa, la población estudiantil aprende al hacer y adquieren competencias para la vida, gracias a un personal docente que fomente el aprendizaje y desarrollo personal, que conozca al estudiante para adaptarse a sus necesidades y genere ambientes cooperativos saludables.

El juego posee un rol importante en la sociedad en cuanto a que fomenta el respeto hacia los demás y a las reglas sencillas, desarrolla relaciones interpersonales, impulsa la práctica de las normas sociales y florece las emociones. Se puede decir que el juego es una motriz divertida de corta duración, que tienen reglas simples que permiten a los participantes el uso de sus capacidades sin grandes exigencias físicas o técnicas.

También, existen algunos aspectos a tomar en cuenta antes de desarrollar juegos. Si serán dinámicos o pasivos, estructurados o flexibles, organizados por otras personas o por quien participa, el origen del juego y si son aptos para cualquier edad.

Un aspecto importante dentro de este tema es la diversión, un término que según Salazar, posee una cara positiva y otra negativa.

La positiva hace referencia a la recreación, mientras que la negativa recibe su nombre debido a las consecuencias perjudiciales que una persona va a tener por esa actividad.

Ejemplo de esto último, es el abuso del licor, drogas, vandalismo y el maltrato a animales. Como actividades recreativas, se pueden encontrar muchas y diversas categorías, como la recreación artística, intelectual, turística, social, cultural y pasatiempos, todas ellas necesarias para las personas.

La recreación, el juego y la Escuela Activa, son necesarios para un estilo de vida saludable y se complementan como factor protector de la calidad de vida. Según la coordinadora de la Maestría Profesional en Recreación, entre semana las personas deben recrearse al menos una hora por día y los fines de semana mínimo cuatro horas por día.

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Procurar espacios para esta actividad es fundamental si queremos evitar las consecuencias endémicas que la ausencia del juego está produciendo en nuestra sociedad y en la cultura actual. Así las cosas es necesario constatar y tomar conciencia que no jugar genera una amenaza real al bienestar personal y social y, por lo tanto, a la salud pública.

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Andrés Barra. En este escenario el objeto cobra una identidad virtual o imaginaria, las affordances se despojan de la relación directa perceptual con sus propiedades físicas y usos o propósitos predeterminados, y emerge una identidad maleable y acorde con la narrativa y propósitos del juego —como cuando se juega con muñecos que adoptan roles más allá de sus características físicas predeterminadas, o al emplear objetos que simulen ser herramientas o instrumentos específicos.

El juego con objetos invita a la exploración, a la experimentación, al ejercicio de la destreza y a la creatividad. Ello involucra también la toma de decisiones, el sentido de agencia y la autonomía para usar y pensar los objetos de forma específica, pero flexible y creativa, y para alcanzar metas asociadas al juego y al uso del objeto.

En ese sentido, los juegos de construcción con bloques o piezas ensamblables y de resolución de problemas se asocian también con el desarrollo de la atención, la concentración y la perseverancia, y con actitudes de enfrentamiento proactivas ante retos y desafíos Sylva, Bruner y Genova, El juego con objetos puede involucrar también un habla interna o narrativa subjetiva, desde la cual se nombran los pasos, usos, propiedades y acciones asociadas a los objetos.

Este discurso interior favorece la planeación, la organización y la autorregulación de la persona que juega. e Juego simbólico, de roles y sociodramático. El juego simbólico incluye las modalidades de representación verbales o lenguaje de señas , gráficas y musicales.

Esta clase de juego inicia con el desarrollo del lenguaje verbal a partir de los primeros balbuceos del bebé, a través de los cuales juega con los sonidos del idioma materno para interactuar y socializar con el entorno Whitebread, Este tipo de juego evoluciona rápidamente y se transforma en una herramienta que permite al infante construir e inventar nuevas palabras, jugar con rimas fonéticas, señas, gestos y, finalmente, idear narrativas imaginativas o conjugar chistes o bromas a partir del uso del lenguaje.

Este tipo de juego favorece el desarrollo de habilidades cognitivas y socioafectivas que facilitan la expresión y reflexión de ideas, experiencias y emociones Bruner, ; Linaza, ; Vygotsky, Al igual que el lenguaje hablado, la elaboración de símbolos y representaciones gráficas es uno de los vehículos lúdicos más ancestrales ontogenética y evolutivamente hablando, y es, junto con el dibujo, uno de los juegos preferidos por menores y adultos para expresar ideas y emociones Bruner, Del mismo modo, el juego con y a través de la música ha demostrado ser una herramienta lúdica muy poderosa para la interacción social, la comunicación, la comprensión y expresión de las emociones y la autorregulación, además de favorecer el comportamiento cooperativo y prosocial Kirschner y Tomasello, Por su parte, el juego de roles y la interpretación sociodramática es, sin duda, uno de los tipos de juegos más estudiados en el campo del desarrollo infantil, debido al parecido que guarda con las interrelaciones y la organización de la sociedad y la cultura Vygotsky, ; Linaza, Este tipo de juego depende a su vez del lenguaje, de manera que también forma parte de las narrativas del juego simbólico.

Durante este tipo de juego ocurre una suerte de simulación del pensamiento, de la organización y los constructos culturales, y de las interacciones sociales, de ahí que favorezca no sólo la maduración del razonamiento deductivo y de las capacidades metacognitivas sino, y sobre todo, del desarrollo de habilidades para la socialización y la regulación emocional Whitebread, En ese sentido, en el juego de roles o sociodramático, quienes juegan están obligados a seguir las reglas que rigen el comportamiento, las actitudes y acciones de los personajes que interpretan.

Investigaciones previas han demostrado que, en la medida en la que aumenta la complejidad de la narrativa y las interacciones entre los personajes representados durante el juego sociodramático, mejora la responsabilidad social, disminuyen las conductas sociales disruptivas y aumenta la conexión y el acercamiento social y afectivo entre pares O'Connor y Stagnitti, De este modo el juego de roles, o la representación sociodramática, puede ser un elemento facilitador para la construcción de valores en la socialización, la regulación emocional y el bienestar emocional, ya que, desde una vivencia satisfactoria, compartida y simulada a través del juego, tanto los menores como los adolescentes e incluso los adultos pueden aprender a conocer y a regular sus actitudes, sus conocimientos y sus sentires en situaciones adversas o retadoras, o situaciones que generen incertidumbre o conflicto, a través de crear una simulación ad hoc dentro de la narrativa y las normas del juego.

f Los juegos cooperativos para la solución pacífica de conflictos. La metodología de Frans Limpens. Como parte de los juegos colectivos y cooperativos, merecen una mención especial aquéllos orientados a la resolución pacífica de conflictos, ya que a través de éstos se puede construir entendimiento, perspectiva, y ensayar posibles soluciones sin miedo al peligro de equivocarse.

En relación con lo anterior, Limpens , p. La metodología de Limpens , que sería fácilmente incorporable a los entornos de aprendizaje lúdicos de la ESE, propone tres fases del juego cooperativo respetando el ritmo y las capacidades del grupo en cuestión, donde lo importante no es ascender en las fases lo más rápido posible, sino lograr que todo el grupo avance con pasos sólidos; incluso, en ciertos momentos, propone regresar etapas para reforzar el aprendizaje, pues el proceso de integración de grupo nunca es lineal, como tampoco lo es el proceso de desarrollo humano, en el que siempre hay momentos de regresión.

La primera fase de esta metodología consiste en la conformación del grupo, pues en los juegos cooperativos es muy importante formar el grupo, es decir, construir un sentido de pertenencia al mismo, lo que da lugar al respeto y el aprecio a la dignidad de las personas, la valoración de sus diferencias, así como la confianza que promueva el diálogo o la disensión.

En la segunda fase se selecciona un juego con affordances que inviten a la comunicación efectiva y a la cooperación solidaria como fundamentos para la acción social. Se analizan temas como los prejuicios y los estereotipos, la escucha activa y la retroalimentación, los malentendidos, los tipos de liderazgo, las diferencias entre la competencia y la solidaridad.

En cuanto a los juegos cooperativos, que también pertenecen a esta segunda fase, tiene por objetivo despertar actitudes de solidaridad para lograr objetivos comunes, de modo que aquí todos los juegos competitivos son descartados, pues promueven intrínsecamente la exclusión.

Los juegos cooperativos contienen el reto extra de que se necesita la cooperación de todo el grupo para lograr la meta planteada. Algunas actividades de este tipo implican una mayor dificultad porque exigen colaboración, mediante la aportación de todos los participantes, y porque la cooperación no es una actitud evidente, ya que, de entrada, resulta más fácil buscar el triunfo y la ganancia individual.

En los juegos cooperativos como la realización de un rompecabezas en equipos el participante tiene que descubrir por sí mismo las ventajas de adoptar una actitud colaborativa y cooperativa. Este tipo de juegos ponen en práctica herramientas básicas para resolver un conflicto, como la escucha activa, la comunicación asertiva, la toma de perspectiva y la toma democráticas de decisiones.

Se abordan temas que involucran la voluntad de cooperación y la generación de soluciones alternativas para resolver conflictos. Este tipo de situaciones se pueden recrear a través del juego de roles role play , la solución de casos o dilemas como el dilema del prisionero 6 , o bien, mediante la elaboración conjunta de un final para concluir una narrativa específica.

El punto clave de esta metodología reside en la integración de un grupo sólido de personas y la culminación exitosa de las fases es llegar a través del juego a la resolución de conflictos. El arte de saber jugar consiste en que el coordinador del grupo proponga juegos que no sean demasiado sencillos, o hasta ridículos.

Hay que advertir que el trabajo con juegos corre el riesgo de convertirse en una actividad superficial que no lleva a ningún cambio; de ahí la importancia de introducir como parte de la metodología una evaluación formativa constante.

Esta evaluación debe realizarse justamente después de la actividad del juego, para promover procesos reflexivos que permitan a los participantes identificar las emociones vividas, socializar los aciertos y equivocaciones y procesar así el aprendizaje obtenido.

A partir de estas tipologías del juego se da cuenta de la cantidad de vías y recursos que existen para utilizar el juego como affordances pedagógicas de ESE para el desarrollo de habilidades socioemocionales.

Consideramos que tomar en cuenta un enfoque ecológico, en cual se involucre al ambiente, al ethos , a todos los actores escolares y a la familia, puede dar sostén a la construcción legítima de entornos de aprendizaje lúdicos que fomenten y construyan bienestar socioemocional, y rechacen la violencia y la agresión al interior de la escuela.

A lo largo de este texto, hemos querido dar a conocer un marco epistémico ecológico que sustente la posibilidad del desarrollo de habilidades socioemocionales y la creación de bienestar emocional a partir de la generación de ambientes lúdicos de aprendizaje, desde los cuales emergen diversas affordances para el desarrollo y la puesta en práctica de dichas habilidades, desde los cuales se favorece la creación de una atmósfera de afectividad que suspende la propagación o el mantenimiento de la violencia y la agresión.

En este sentido, se plantea la diversidad de tipos de juegos que pueden emplearse como recursos para visibilizar y sensibilizar a niñas, niños, jóvenes y adultos sobre las interacciones, reglas y ambientes de convivencia que definen una cultura pacífica, de manera que ello pueda ser aprendido y aprehendido, y transmitirse entre generaciones a través de la educación.

De esa manera, jugar se torna en un andamio necesario para fomentar la emergencia de sociedades con mayor bienestar y menos violencia, y tiene el potencial de arraigarse como una estructura asimilada y permanente dentro de la herencia cultural escolar mexicana, o de otras partes del mundo.

La integración e inclusión de la ESE a través de distintos entornos lúdicos con variedad de posibilidades para jugar, para gestionar las emociones, entrenar el altruismo y aprender a ir más allá de flujos dopaminérgicos y recompensas inmediatas, se vuelve una vía legítima y necesaria en la transversalidad educativa.

Sin duda, todavía quedan muchas aristas de esta investigación que explorar de manera más profunda, pero éste puede ser un paso hacia la problematización al respecto.

Para educadores, diseñadores o gestores, el reconocimiento de las affordances por parte de los distintos grupos de aprendices señala nuevas e interesantes rutas para desarrollar el entorno. La violencia en entornos de aprendizaje escolares es parte de un sistema de normas, valores, creencias, sentimientos, comportamientos y estructuras sociales que se manifiestan de forma sostenida en diversos ámbitos, y que sólo pueden reescribirse a través de la generación y apropiación de nuevas estructuras, que pueden ser creadas y ensayadas a través de las distintas affordances que permite el juego.

El ciclo de enseñanza-aprendizaje tiene una naturaleza interactiva, práctica y relacional, en la cual los entornos y las posibilidades de acción e interacción son cruciales. De este modo, jugamos porque ello nos permite de forma reiterativa e iterativa crear y experimentar; al jugar con lo inexistente, lo imposible y lo incierto, podemos imaginar mundos deseables, necesarios y posibles para construir solidaridad, compasión, empatía y sentido de comunidad.

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Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente El objetivo de ese trabajo fue analizar el rol del juego en el desarrollo humano, como un sistema en sí mismo y como parte de un sistema social En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de: Bienestar personal y social en la cultura del juego
















Preparing a world Consolas retro en sorteos the infant in the twenty-first century: The research challenge. Ppersonal investigaciones también han cltura que dedicar tiempo al juego ne incluso a los niños culyura los efectos negativos de la exposición prolongada al estrés. Nugent, J. Desde este enfoque, el juego se convierte en una actividad inclusiva, todos los participantes adquieren un sentido de victoria y no de derrota, nadie pierde; por tanto, nadie sale del juego y tampoco nadie se convierte en observador, desarrolla la autoconfianza y genera entre los jugadores un sentido de unidad donde el éxito es compartido. Communities of practice, virtual learning communities and self-regulated learning. Implica saber expresar y gestionar las emociones y sentimientos de manera constructiva, productiva, respetuosa y segura, de manera que se salvaguarde el bienestar emocional y físico, personal y de los demás. Contraste Claro. Los psicólogos evolucionistas responden que el origen del juego es dicotómico, que nuestros antepasados jugaban para fomentar comportamientos prosociales, pero también lo hacían para exacerbar el individualismo competitivo Hall, ; Cairns et al. Selective alteration of personality and social behavior by serotonergic intervention. De hecho, este tipo de juego es más común en los niños de edad preescolar. Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente El objetivo de ese trabajo fue analizar el rol del juego en el desarrollo humano, como un sistema en sí mismo y como parte de un sistema social La respuesta clave es el juego.​​ Jugar permite el despliegue del desarrollo óptimo, integrando cada parte del ser humano: su mente, cuerpo Missing Bienestar personal y social en la cultura del juego
El juefo en la educación: una vía para el desarrollo del bienestar Bieenstar en contextos de violencia Play-based Learning: A Path to the Development of Social and Emotional Wellbeing in Contexts of Violence. gonzalez ibero. Weng, H. Cairns, R. compartir Comentarios. Las competencias emocionales. La pandemia y el obligado distanciamiento físico, han provocado una reducción en las actividades recreativas y de ejercicio físico que formaban parte de la cotidianidad de las personas. Nueva York: Harcourt Brace. Sin embargo, hay una preocupación cada vez mayor ante el hecho de que no se respeten estos Derechos en la infancia. Admisión Carreras Posgrados Matrícula Oficina de Registro e Información Becas Cobros Servicios y recursos Estudiantes extranjeros Vicerrectoría de Vida Estudiantil Admisión: Conozca el detalle del proceso de admisión a la UCR Carreras: Listado de las carreras que ofrecen diplomados, grados y pregrados en la UCR. Así las cosas es necesario constatar y tomar conciencia que no jugar genera una amenaza real al bienestar personal y social y, por lo tanto, a la salud pública. Geographical Research, 59 1 , Gibson desde la psicología ecológica, se refiere a las posibilidades que tiene un ser vivo o un individuo, para actuar en un entorno determinado a partir de las características orgánicas intrínsecas y aprendidas que le singularizan. Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Los momentos lúdicos son esenciales para el bienestar emocional de tu pequeño · El juego contribuye a reforzar los vínculos con tu hijo · El juego ayuda a reducir En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Los beneficios entrelazados del juego se relacionan con su valor intrínseco (entretenimiento, disfrute y libertad), así como su valor instrumental (aprendizaje Bienestar personal y social en la cultura del juego
Desactivar Cuptura. La Fn de Educación pesronal la Universidad de Costa Bidnestar UCRofreció una charla t con Carmen Grace Salazar, coordinadora Bienesar la Maestría Profesional en Recreación, y docente en la Escuela Revisión de casinos Educación Física pronósticos deportivos en artes marciales Deportes, para establecer la relación cultuda los tres objetivos. Steps persnoal an Buenestar of Juegos de azar con cashback en español Collected essays in anthropology, psychiatry, evolution, and Juegos de azar con cashback en español. Se puede descargar el documento desde la página Web de la BPSo bien directamente a través del siguiente enlace:. La educación, en general, y la educación socioemocional en particular, pueden pensarse como parte de una TCN que afecta el desarrollo y la evolución sociocultural a partir del juego, y de las habilidades socioemocionales que el acto de jugar pone en movimiento. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos Méxicovol. Por ejemplo, promover el diálogo o la negociación no violenta de conflictos a través de problematizaciones en un juego de roles, que cobra sentido y significado al estar asociadas a un tópico particular; o al utilizar herramientas y materiales acordes con el nivel de desarrollo cognitivo-motor de los estudiantes —como la voz, las posturas corporales, el ritmo corporal, un pizarrón, un escenario, disfraces, material para armar, cuentos, entre otros—, generando a través de estos elementos posibilidades, o affordancespara el aprendizaje. Dentro de las teorías que abordan el estudio de fenómenos como la violencia o el bienestar sobresalen dos grandes grupos: las innatistas o biológicas que atribuyen el origen a caracteres biológicos heredados, y las ambientalistas —de corte más ecológico—, que lo atribuyen al aprendizaje dentro de entornos con condiciones materiales y sociales específicas. Resiliency: What we have learned. Cuando los dos disfrutan de momentos divertidos y ríen juntos, el cuerpo libera endorfinas que favorecen la sensación de bienestar. A través del juego, los niños y las niñas experimentan una amplia variedad de emociones , que incluyen frustración, determinación, logro, decepción y confianza, y mediante la práctica pueden aprender a manejar estos sentimientos. Comentarios: 0. Bransford eds. Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar En los juegos y juguetes cada generación se caracteriza por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo, donde los medios de Resumen: El aprendizaje a través del juego es una habilidad importante para toda la vida, y el aprendizaje socio-emocional es una práctica pedagógica creciente Missing Puedes utilizar este interesante Juego de mesa: El juego del bienestar para hablar y debatir con tus alumnos sobre los indicadores básicos del bienestar Los momentos lúdicos son esenciales para el bienestar emocional de tu pequeño · El juego contribuye a reforzar los vínculos con tu hijo · El juego ayuda a reducir Bienestar personal y social en la cultura del juego

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