Tesoro de la Montaña Encantada

Se decía que aquel que intentara robarlo sería condenado a una vida de desdicha y sufrimiento. A pesar de esta advertencia, la codicia y la ambición llevaron a muchos aventureros a intentar encontrar la ubicación del tesoro.

Cuenta la leyenda que un valiente explorador llamado Diego Ramírez se obsesionó con la idea de descubrir el tesoro de los Collaguas. Pasó años estudiando los mitos y leyendas de la región, hasta que finalmente encontró una pista que lo llevaría a su destino.

Según los relatos, el tesoro se encontraba oculto en una cueva en lo más profundo de una montaña sagrada. Con valentía y determinación, Diego partió en busca del tesoro. Tras largas jornadas de caminata, logró llegar a la montaña indicada en los antiguos escritos.

Se adentró en la cueva, enfrentando numerosos obstáculos y peligros, hasta que finalmente llegó a una cámara secreta llena de riquezas. Parecía haber alcanzado su objetivo, pero el tesoro estaba protegido por una última prueba. En el centro de la cámara había una estatua de piedra con los brazos extendidos.

Según las indicaciones, quien deseara poseer el tesoro debía colocar una joya en las manos de la estatua. Diego sacó una preciosa esmeralda de su bolsa y la colocó con cuidado en las manos de la estatua. Sin embargo, en el mismo instante en que lo hizo, se escuchó un estruendo y toda la montaña comenzó a temblar.

Diego había desencadenado la maldición ancestral. Las paredes de la cueva se derrumbaron a su alrededor y quedó atrapado bajo los escombros. Durante días, Diego luchó por sobrevivir, pero finalmente fue rescatado por un grupo de aldeanos que habían sentido el temblor.

Aunque había escapado de la cueva con vida, su cuerpo estaba marcado por las heridas y su alma atormentada por la codicia. Desde aquel día, Diego vivió una vida de desgracias. Perdió su fortuna, su salud se deterioró y se convirtió en un hombre solitario y amargado.

Se dice que pasó el resto de sus días intentando enmendar su error, buscando formas de ayudar a los demás y liberarse de la maldición que lo había consumido. La leyenda del tesoro de los Collaguas sirve como recordatorio de que la codicia y la ambición.

Hace muchos años, en el pintoresco valle de Sama, ubicado en las tierras altas de Tacna, se encontraba una majestuosa montaña conocida como "Apacheta".

Los antiguos habitantes de la región creían que esta montaña estaba encantada y estaba habitada por espíritus misteriosos. Contaban historias sobre extraños sucesos que ocurrían en las noches de luna llena y sobre aquellos valientes que habían osado adentrarse en sus dominios.

Según la leyenda, en el corazón de la montaña se ocultaba un tesoro invaluable, resguardado por guardianes sobrenaturales. Se decía que quienes lograban encontrar la entrada secreta a la montaña y superar las pruebas impuestas por los espíritus, serían recompensados con riquezas inimaginables y conocimiento ancestral.

Un joven aventurero llamado Alejandro escuchó hablar sobre esta leyenda y decidió embarcarse en una arriesgada expedición para descubrir el misterio de la montaña encantada de Sama.

Armado con su coraje y determinación, se adentró en las profundidades del valle, siguiendo los relatos de los ancianos del lugar. Después de días de caminata y enfrentando los desafíos del terreno agreste, Alejandro llegó al pie de la montaña.

Allí encontró un camino estrecho y escarpado que conducía hacia lo desconocido. Sin embargo, no se dejó intimidar y comenzó a subir, superando cada obstáculo con valentía. A medida que se adentraba en la montaña, Alejandro comenzó a sentir una energía especial en el aire. El viento soplaba con fuerza y susurros misteriosos se filtraban entre las grietas de las rocas.

Encontró una cueva oculta y, sin pensarlo dos veces, decidió adentrarse en su oscuridad. Dentro de la cueva, se encontró con una serie de pasadizos laberínticos, iluminados por tenues destellos de luz. En cada esquina, aparecían figuras etéreas que parecían guiarlo hacia su destino.

Alejandro estaba fascinado por el espectáculo y, aunque sentía un leve temor, su curiosidad y determinación lo impulsaban a seguir adelante. Finalmente, después de sortear un último desafío, Alejandro llegó a una inmensa cámara subterránea. Oro, plata, gemas preciosas y artefactos antiguos brillaban con un resplandor sobrenatural.

Sin embargo, antes de que Alejandro pudiera tocar alguna de las riquezas, una voz resonó en la caverna. Era el espíritu de la montaña, quien le advirtió que solo aquellos que buscaban el conocimiento y el bienestar de su comunidad podrían poseer el tesoro. El joven aventurero se dio cuenta de que el verdadero valor del tesoro no estaba en su riqueza material, sino en la sabiduría que podía obtener para ayudar a su pueblo.

Con humildad y gratitud, Alejandro agradeció al espíritu de la montaña y prometió utilizar el conocimiento adquirido para el beneficio de todos. Abandonó la cámara con las manos vacías, pero su corazón rebosante de esperanza y sabiduría. A partir de aquel día, Alejandro se convirtió en un líder sabio y justo en su comunidad.

Utilizó los conocimientos ancestrales que había obtenido de la montaña encantada de Sama para mejorar la vida de su pueblo, promoviendo el bienestar y la prosperidad para todos. La leyenda de la montaña encantada de Sama enseña la importancia de la sabiduría, la humildad y el servicio a los demás, mostrando que los verdaderos tesoros no siempre se encuentran en el materialismo, sino en el conocimiento y la generosidad de espíritu.

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El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una

Tesoro de la Montaña Encantada - tesoro de la montaña encantada de Sama. Oro, plata, gemas preciosas y artefactos antiguos brillaban con un resplandor sobrenatural. Sin embargo, antes de El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una

Yo, como no creo mucho en esas babosadascomento Lencho a lo mejor eso del canto del gallo se lo imagino , Teyo. La verdad pronto la sabremos.

Dijo el Profesor. As despue s de descansar por una media hora continuaron la marcha, Tarza n y Campeo n adelante, olfateando huellas de animales silvestres. Tal como lo haba dicho Teyo, como a los cuarenta y cinco minutos de marcha, llegaron al lugar donde el aseguraba haber odo cantar el gallo.

Aqu, meramente es el lugar Profeles dijo Teyo sen alando el lugar donde dijo haber estado, cuando escucho cantar el gallo.

Entonces aqu acamparemos sugirio el Profesor bajando su mochila. Y ahora que hacemos? Preguntaron Pues exploremos el lugar sugirio el Profesor, al tiempo que preparaba su detector de metales.

Teyo, se tendio en la ladera de la montan a y poniendo su odo esperaba escuchar nuevamente cantar el gallo u otro sonido. Lencho, que ya contaba con una buena provisio n de municio n, se retiro a buscar algo que cazar, al poco se escucho el latir de Tarza n y Campeo n, lo que indicaba que haban encontrado una presa.

Teyo levanta ndose de la ladera corrio a ver a que le ladraban los perros, cuando llego , vio que Lencho apuntaba su escopeta a una iguana que estaba en un a rbol de mediana altura, pero fuera del alcance de los perros.

Al momento se escucho una fuerte detonacio n que rompio el mono tono silencio del lugar, el reptil se desplomo al suelo y los perros a e l, ma s no tuvieron que hacer nada, pues esta cayo bien muerta, el disparo haba sido bien certero.

El Profesor grito desde donde estaba, preguntando que pasaba. Es que acabamos de matar una iguana! Pronto cayo la noche y los tres se encontraban reunidos, alrededor de una buena fogata, en la que se estaba asando la iguana.

El Profesor saco una de las dos botellas y la destapo , bebie ndose un buen trago, luego se la paso a Teyo y Lencho, que tambie n hicieron lo mismo. No me diga que ya encontro el tesoro Profesor?

que diablos! Ni siquiera un clavo mohoso he encontradocontesto A m se me hace que eso del tesoro es pura mentira Volvio a cuestionar Lencho.

Pues tal vez eso del tesoro puede ser mentira, como vos decs, pero que dentro de esta montan a canta un gallo es cierto, porque yo lo o Volvio a asegurar Teyo. Ya dejen de estar hablando, mejor comamos, ya la iguana esta asada dijo el Profesor.

Sin decir ma s, los tres comenzaron a comer, y a beber el resto de la botella hasta que las dos cosas se terminaron, para luego dormirse. Al da siguiente, despue s de un ligero desayuno, comenzaron a discutir el lugar donde iban ir a explorar.

Yo digo que vayamos del otro lado de los nacimientossugirio Teyo. Gu echos! Exclamo Lencho para ir alla hay que atravesar la zona pantanosa, y ah s que viven grandes serpientes.

y cua l es el miedo? Acaso no para eso tene s la escopeta pues! le recrimino Teyo Lo que pasa es que una serpiente muy grande, si no le pegas en la cabeza lo puede joder a uno! argumento Lencho. Entonces para poder evitar eso de poder encontrar una, nos iremos por la parte media de la cascada un poco ma s abajo de donde nacen las aguas Sugirio Teyo Ya decidido do nde iran, se cargaron las mochilas y empezaron el camino los nacimientos estaban muy cerca de ah, a no ma s de unos quince minutos, al llegar al lugar el Profesor se maravillo de la abundante cantidad de agua que bajaba de los paredones de la parte alta de la Montan a y que formaban una pequen a cascada, y de ver como gran cantidad de algas, musgos, lquenes y otras plantas propias de esas humedades, colgaban de ellos a manera de cabellos.

Que le parece el lugar Profesor? Pregunto Teyo Muy bonito! Nunca cre que hubiera un lugar como este Respondio el Profesor.

La stima estar tan lejos, por eso no viene nadieRepuso Lencho. Sin hablar ma s empezaron la travesa por la parte media de la cascada que aunque era muy hu meda y lisa, haba unas salientes que facilitaban poder atravesarlo, evitando hacerlo por la parte baja, muy pantanosa. Cuando iban por la mitad, los perros que iban un poco ma s adelante comenzaron a ladrar, al llegar donde ellos, vieron que los perros ladraban pra cticamente al paredo n totalmente cubierto de algas, musgos y lquenes, pero Teyo y Lencho, que conocan muy bien sus perros, no dudaban, que era algo, a lo que le estaban ladrando.

En efecto, al buscar se dieron cuenta, que bajo las gruesas capas de algas, musgos y lquenes haba una cueva oculta. Pregunto Teyo. Yo que voy a saber! Contesto LenchoPero con seguridad algo hay dentro. Entonces no queda otra que averiguar Sugirio el Profesor. Quienquita, dentro este el tesoro del que tanto se habla!

exclamo Teyo Quie n sera el primero en meterse? Yo sere el primero contesto el Profesor. Apartando la espesa capa de lana, se metio con muy poco esfuerzo. Le siguieron los perros y a continuacio n Teyo y Lencho, al alumbrar con sus linternas vieron que la cueva era lo suficientemente alta para pararse y era bastante espaciosa.

Al seguirla explorando se dieron cuenta que en ambos extremos haban unas cuevas, de dia metro y direcciones diferentes, una era horizontal y la otra semi vertical. Que animal vivira aqu?

Pregunto Teyo Sabra Dios! Contesto Lencho. Ya lo sabremos dijo el ProfesorAlumbrando la cueva del lado poniente, que iba horizontal y se dio cuenta que era muy estrecha, como para seguirla y poder explorarla.

Buscaremos por ah Profesor? Contesto Dirigie ndose a la cueva de lado oriente y alumbra ndola vio que era ma s amplia, pero iba un tanto vertical lo que la haca difcil de explorar.

Pregunto de nuevo Lencho No! Volvio a contestar es muy inclinada, por lo tanto muy peligrosa. Entonces que hacemos? Ya pensare en algo Contesto el Profesor alumbrando en las inmediaciones.

De pronto algo brillo con el reflejo de la luz de la linterna, y al recogerlo se dieron cuenta que era un recipiente de bronce, y al buscar un poco ma s encontraron lo que no dejaba duda era una viejsima la mpara de aceite.

no queda duda que alguien estuvo aqu, mucho antes que nosotros! Comento el Profesor. Y porque habra n dejado estas cosas aqu? Pregunto Teyo Tal vez no fue a propo sito, algo les debe haber pasado supuso el Profesor. Que cosa cree usted? Que cree que hay en el fondo? Es difcil para m decirte que puede haber, pero puedo estar seguro, que esta cueva lo lleva a uno a las entran as de esta montan a.

De pronto Tarza n y Campeo n comenzaron a ladrar insistentemente en direccio n de la cueva opuesta, al dirigir la luz de sus linternas vieron muy asustados como de ella sala una enorme serpiente, la cual se lanzo sobre Tarza n, envolvie ndolo con su enorme cuerpo para asfixiarlo, Teyo sin pensarlo dos veces, se lanzo sobre el enorme reptil en rescate de su perro, da ndole una gran cortada con su machete, logrando que lo soltara.

La serpiente herida se abalanzo entonces a su atacante, quien logro esquivarla. grito el Profesor dispa rale antes que nos pueda hacer dan o! Lencho que se encontraba medio paralizado por el miedo, reacciono pidiendo que se la enfocaran, para dispararle. Teyo y el Profesor le alumbraron su enorme cabeza, y Lencho apunto su arma, pidie ndole a Dios no fallar.

Sono el disparo y al momento el gran reptil comenzo a dar grandes bandazos por toda la cueva, uno de esos se fue a estrellar contra los tres y sus perros, lanza ndolos a la cueva vertical que estaba a sus espaldas, y comenzaron a descender en un tu nel que pareca no tener fin.

Los gritos y aullidos de los perros se ahogaban en aquella cueva, de pronto esta se acabo y comenzaron a caer en cada libre, hasta caer en una pequen a laguna fangosa, que los libro de una muerte segura.

Luego de incorporarse, el Profesor pregunto a Teyo y a Lencho si estaban bien. Contestaron los dos y los perros? Volvio a preguntar. S, creo que tambie n Respondio Teyo. De pronto escucharon un gran ruido de algo que tambie n descenda. salgamos de aqu muchachos! Exclamo el Profesor La serpiente tambie n cayo en la cueva y viene en direccio n nuestra, y si nos cae encima nos mata!

No terminaban de salir del lugar, cuando el enorme reptil cayo a todo lo largo, partiendo en dos el pequen o pantano y lanzando una lluvia de lodo podrido hacia todos lados, todava se retorca pero se estaba muriendo.

que hacemos ahora, Profesor? Preguntaron Teyo y Lencho. Esperemos que se termine de morir y para que? Volvieron a preguntar Pues para ir a buscar las linternas y la escopeta que au n esta n metidas en el fango Respondio el Profesor.

La oscuridad no era total, ya que unas grietas en lo alto de la montan a permitan que la luz del sol entrara indirectamente y permita ver lo enorme de la caverna.

y ahora como salimos de aqu Profesor? pregunto Teyo Por el momento no te puedo decir, pero debe haber una salida contesto el Profesor. Y por donde camos, no podemos salir? Inmediatamente Teyo dirigio la luz de su linterna por donde haban cado y se dieron cuenta, que era un abismo de unos quince o veinte metros de cada que los separaba hasta donde estaba la salida o entrada del tu nel por el que se deslizaron, por si fuera poco el tu nel era tan largo y vertical que hacan difcil por no decir imposible salir por el mismo lugar.

Tendremos que buscar una nueva salida muchachos! exclamo el ProfesorPero mientras no nos desesperemos, mantengamos la calma, confiemos en Dios que vamos a salir.

La enorme serpiente dejo de moverse, sen al que haba muerto. Bueno muchachos quite monos las mochilas y vamos a buscar las linternas y la escopeta sugirio el Profesor.

No les costo mucho, encontrarlas totalmente cubiertas de fango, igual que ellos, pero intactas. ahora saquemos la serpiente Volvio a sugerir el Profesor.

Y se puede saber para que? Pues para comerla! Respondio el Profesor. No se olviden que trajimos comida para tres das y no sabemos por cua nto tiempo estaremos atrapados aqu, de manera que no podemos desaprovechar tan abundante provisio n.

gu echos! Exclamo TeyoYo culebra no como por nada, ya que gracias a Dios no mor por semejante cada, no voy a morir por comer culebra. Yo igual repuso Lencho.

Las ganas de vivir y la explicacio n del Profesor convencieron a Teyo y a Lencho. Y se dispusieron a sacarla. Cosa que no fue fa cil, con casi cuatro metros ma s o menos de largo, un considerable grosor, y un pesor de unas cien libras, les costo pero la sacaron.

vaya que si es enorme! exclamo Teyo yo les dije que el pantano haban serpientes muy grandesles aseguro Lencho s, pero nunca imagine una as de grandeComento el Profesor y ahora que , Profesor? Comamos algo de nuestra provisio n y luego la pelamos.

Lencho y Teyo comieron un tanto desganados, quiza s por el miedo que sentan al estar dentro de una caverna, que a los mejor no tenia salida, o por la cada que acababan de sufrir, o por las dos cosas. Luego de haber comido y desocupado la u ltima botella de licor se dispusieron a pelar el enorme reptil.

No con poco esfuerzo, lograron desollarla. y co mo nos vamos a comer tanta carne? Acue rdense que estamos atrapados y no sabemos por cua nto tiempo. Tal vez ni nos alcanceles aclaro el Profesor.

Y para que no se arruine la carnepregunto Teyo Por suerte, se me ocurrio traer suficiente sal, as que salaremos lo que podamos, y como ya tenemos pocas provisiones, las meteremos en una sola mochila junto con la municio n, y en las otras dos la carne salada termino de explicar.

Ya no hubo ma s preguntas, luego con el filudo cuchillo de cazador de Lencho cortaron en trozos medianos las largas lonjas de carne, metie ndolas en las mochilas y ban a ndolas de sal. Luego, estas estaban llenas de carne de serpiente, y aun haba ma s.

Y que hacemos con lo que sobra Profe? La comeremos aqu mismo, no podemos darnos el lujo de desaprovechar tanta provisio ncontesto el Profesoraqu acamparemos y luego exploraremos el lugar, adema s nuestra vista tiene que adaptarse a la oscuridad, y tambie n no sabemos que peligros nos esperan, como dije en un principio nada nos asegura que algo o alguien pueda estar atrapado igual que nosotros.

Preguntaron Tal vez si, tal vez no Respondio Eso no dejo de darles algo de miedo a los dos y Lencho pronto cargo la escopeta y se puso ma s alerta. A m que no se me ponga nada enfrente, porque tambie n le vuelo la cabeza!

exclamo lencho. Ya que aqu vamos a acampar, daremos una pequen a explorada, pero no para buscar la salida sugirio el Profesor. y entonces para que? Porque es necesario que hagamos una fogata y tenemos que buscar con que hacerlaRespondio.

Iremos Lencho, y yo, tu nos esperas aqu sugirio de nuevo. As, Lencho con la escopeta lista, y Campeo n, comenzaron a alejarse desapareciendo en la oscuridad. Buscaron por media hora y los potentes rayos de luz de la linterna, no alumbraron nada que pudiera servir para hacer la fogata, de repente el Profesor se quedo viendo fijamente en el suelo y pudo ver como en algu n tiempo la humedad debio haber existido en ese lugar ya que se vea, como corrientes de agua haban hecho canales de todos taman os.

Creo que buscamos en el lugar equivocado! Exclamo el Profesor. Entonces, do nde buscamos? Si aqu escurrio agua, esta nacio en las paredes de la caverna y siendo as, tuvieron que crecer algas y otras especies de plantas que ahora deben estar secos.

As se dirigieron hacia las paredes de la caverna y al alumbrar se dieron cuenta de lo cierto que deca el Profesor, grandes cantidades de algas y musgos totalmente secos, colgaban de las paredes. Gracias a Dios y a su inteligencia que ya pudimos encontrar con que hacer la fogata!

exclamo Lencho. Arrancaron cuanto pudieron, y se disponan a volver cuando Campeo n comenzo a ladrar, pronto dirigieron la luz de su linterna en esa direccio n pero no vieron nada.

A que cree que le ladra el perro? Pegunto Lencho. La verdad no se , y como dije, nada nos asegura que algo o alguien tambie n este atrapado aqu, as que mejor volvamos sugirio el Profesor.

As, con sendos manojos de hierba seca regresaron. Teyo, se alegro mucho cuando los vio llegar cargados con hierba para hacer la fogata. Gracias a dios que encontraron algo!

exclamo Teyo muy contento. al tiempo que acomodaba un poco y encendiendo un cerillo prendio la fogata, al momento la rojiza luz de las llamas iluminaban el lugar.

El Profesor dijo a Lencho que cortara un tajo de carne de lo que quedaba de la serpiente. Voy a ser el primero en asar y comer de ella. Lencho cortando una buena porcio n de carne, y luego de salarla, la puso al calor del fuego, en breve un rico olor invada la caverna. El Profesor partiendo un tajo, comenzo a comer.

Teyo y Lencho lo vean fijamente como queriendo ver un gesto desagradable en su cara. y que sabor tiene Profe? Es como comer iguana, ni ma s ni menos Contesto. Lencho y Teyo se animaron y comieron, da ndose cuenta, que lo que el Profesor deca era cierto, asaron un poco ma s y les dieron a los perros.

Ya satisfechos todos, el Profesor hizo una propuesta. Ahora busquemos agua para lavar nuestras ropas, y tambie n para asearnos nosotros, ya que hemos decidido pasar aqu el resto del da y que man ana comenzaremos a explorar esta inmensa caverna, en busca de una salida.

Teyo y Lencho, estuvieron de acuerdo y luego de buscar agua y lavar la ropa y asearse, se reunieron de nuevo alrededor de la fogata, y se dispusieron a descansar, pronto Teyo y Lencho se quedaron dormidos.

El Profe, sentado en una piedra desde donde poda alcanzar hierva para echarle al fuego, segu n era necesario. Por su cabeza pasaban muchas cosas, desde co mo salir de ah, hasta pensar a que le ladro el perro, cuando fueron en busca de algo para hacer el fuego.

Tambie n le preocupaba la suerte que correran los tres, mas la de Teyo y Lencho. Un sentimiento de culpa le invada, por eso al verlos dormir profundamente decidio no despertarlos para que durmieran cuanto quisieran. El tiempo paso ra pido, y sin mayor novedad, cuando el Profesor se percato , su reloj marco las seis en punto de la man ana, haba pasado toda la noche en vela.

Desvelado, pero con muy buenos a nimos, el Profesor, se dispuso a despertar a Teyo y a Lencho Despierten ya muchachos, ya es de da Exclamo el Profesor. Teyo y Lencho, noma s levantarse, le preguntaron al Profesor. Co mo sabe que ya es de da, si todo esta obscuro? le preguntaron. Claro estamos en una caverna donde no hay sol, pero mi reloj marca las seis en punto, afuera ya es de da, hoy es lunes santo nuestro segundo da dentro de esta maldita caverna, y el tercero desde que salimos del canto n.

Grito Teyopronto vendra n a buscarnos. Tene s razo ndijo el Profesor pero nada nos asegura que ellos van a encontrar la cueva cubierta por algas, por donde entramos nosotros, as que no nos hagamos muchas ilusiones.

Esa, aclaracio n mato de un solo golpe la alegra de Teyo. Luego de vestirse con sus ropas limpias y completamente secas, el Profesor, sugirio que con lo que quedaba de hierba avivaran el fuego para asar ma s carne y luego buscaran la salida.

Volveremos aqu otra vez Profesor? Posiblemente no. Entonces, debemos llevarnos todo, o casi todo, eso incluye lo que resta de serpiente, as que sugiero, que vayamos por ma s hierba seca, y asemos lo ma s que podamos y la llevamos Termino diciendo.

Buena sugerencia Lenchodijo el Profesornada nos garantiza que ma s adelante encontremos con que hacer fuego, as, que mientras Teyo aviva el fuego y comienza a asar carne, nosotros iremos por ma s hierba.

Sin decir ma s, se marcharon, y como ya saban do nde encontrarla, pronto estuvieron de regreso, con suficiente hierba seca, para avivar el fuego y terminar de asar el resto de la carne.

Hecho eso, se dispusieron a marcharse, no sin antes, Teyo, preguntarle al Profesor, lo siguiente: el detector Profesor! No lo piensa sacar del pantano? Pero, no tenemos ma s que esta botella vaca! Exclamo Teyo. Adema s esa agua apesta demasiadoDijo Lencho.

Biendijo el Profesor el problema lo resolveremos de la siguiente manera, el nailon que trajimos para protegernos de la lluvia, lo partiremos en dos. Con un pedazo improvisaremos una especie de bolsa o recipiente, y con la otra mitad haremos una especie de canal, para recoger el agua que cae por gotas de las paredes.

Teyo y Lencho, se admiraban de la capacidad del Profesor para resolver los problemas, y haciendo como el Profesor haba dicho, pronto tenan una buena provisio n de agua. Ahora, ya nos podemos marchar dijo el Profesor Cargaron entonces con las mochilas repletas de carne de serpiente, con el agua, la mochila que llevaba las u ltimas provisiones tradas por ellos, y la municio n, ma s la carne asada, que se envolvio en el nailon, que sirvio para canalizar el agua.

Empezaron la marcha, y aunque su vista se haba medio adaptado a la obscuridad, se alumbraban con sus linternas la cual proyectaba la sombra de los perros que iban delante de ellos. Como a las cuatro horas de caminar llegaron a una parte de la cueva adecuada para dar un descanso, era un antiguo manantial que se haba secado.

Descansemos aqu muchachos Sugirio el Profesor. Descargando sus mochilas se escucharon suspiros de alivio de los tres. De pronto, Teyo exclamo un tanto asombrado. yo siento, que ya estoy aprendiendo a ver en la obscuridad como los chuchos!

yo tambie n vos! Repuso Lencho. No, dijo el Profesor, no es que esta n viendo mas, lo que pasa es que esta parte de la caverna, es un poco ma s iluminada, parece que en esta parte de la montan a, hay grietas ma s grandes que permiten un mayor pase de la luz solar por lo tanto la claridad es mayor.

Cua nto cree que hayamos caminado Profe? Algunos dos kilo metros, como uno por cada dos horas, ma s o menos Contestoahora mejor comamos algo y recuperemos fuerzas. Se dispusieron entonces a comer, de la provisio n que haban llevado, ma s un buen trozo de carne, pero cuando comenzaron a comer, Tarza n y.

A que cree que le ladran los perros, Profe? Preguntaron un tanto asustados. Pues la verdad no se Respondio. Sera algu n animal que nos quiere atacar? Volvio a respondersi as fuera ya lo habra hecho, tiene todo a su favor para hacerlo. Entonces que podra querer de nosotros?

Volvieron a preguntar. Tal vez no quiera nada, so lo nos observa Que hacemos entonces? Mantengamos en alerta. ContinuaremosPregunto Teyo Por supuestocontesto el Profesores importante encontrar la salida tambie n que tengamos mucho cuidado!

Exclamo Lencho as esRepuso el Profesorpero para nuestra suerte, contamos con los perros y la escopeta, ahora, comamos. Sin ma s comentarios, comieron lo que ya tenan servido y luego de un pequen o receso, decidieron continuar la marcha.

Alumbremos detenidamente el pisoSugirio el Profesor tal vez encontremos huellas, de lo que sea, nos vigile Sera n fantasmas Profe? No, es algo realcontesto el Profesor lo que pasa es que el piso es de pura roca y por eso es difcil de dejar huellas.

De pronto llegaron a un lugar donde la caverna se divida en tres, la de en medio era la ma s grande, y la de los lados bastante ma s pequen as.

y ahora cual seguiremos Profe? Pregunto Teyo Como ninguna de las tres conocemos, da lo mismo ir por cualquiera, de modo que iremos por la de la derecha sugirio. Los perros como siempre delante de ellos, como a unos quince minutos de haber caminado en ella, comenzaron a llegar unos vapores con un olor a huevo podrido.

Teyo, Lencho! Exclamo el ProfesorLlamen a los perros, porque este olor es de azufre, y los vapores, de agua que hierve, pueden caer en un pozo de agua hirviendo.

La advertencia fue demasiado tarde, al momento, se escucharon aullidos de dolor de uno de los perros, Lencho y Teyo se apresuraron, los vapores eran ma s intensos, tambie n los aullidos, pronto encontraron a Tarza n,.

Sin perder tiempo, Teyo, lo tomo de las orejas y lo saco , de su cuerpo sala vapor caliente, aun as, lo tomo en sus brazos y volvio donde estaba el Profesor. Debemos regresar Sugirio el Profesor.

no podemos seguir por esta cueva, los vapores nos asfixiaran, adema s corremos el riesgo de caer en un pozo de agua hirviendo, igual que el perro. Dieron marcha atra s, pronto estaban donde se dividan las cuevas.

Teyo puso al perro, en un lugar fresco, pero su condicio n era grave, la piel, de las patas y de la panza se caa en jirones, dejando al descubierto huesos y viseras.

Hay que sacrificarlo sugirio el Profesor. Pero como puede ser tan grosero, si el perro au n esta vivo! Protesto Teyo Pero pronto morira , adema s esta sufriendo.

entiendo que lo quieres mucho, pero es lo mejorVolvio a sugerir el Profesor. Lencho, estaba de acuerdo, pero, Teyo, quien contemplaba el animal no deca nada.

De pronto, dijocreo que tienen razo nes mejor sacrificarlo Lencho! dijo el Profesor dispa rale! No, ProfesorDijo Lenchoyo no sere el que le dispare, ha galo usted, da ndole la escopeta cargada. El Profesor le apunto y disparo , el sonido de la detonacio n, se ha de haber escuchado en gran parte de la caverna.

Tarza n estaba muerto, y Teyo sollozaba un poco alejado. Bien Dijo el Profesor ya dejo de sufrir ahora, haremos un descanso aqu, antes de seguir por cualquiera de las otras dos cavernas. Bajando las pesadas mochilas, el Profesor y Lencho, se sentaron, y comenzaron a comentar lo sucedido.

Teyo empezo a cavar con su machete, hasta que hizo un agujero lo suficientemente grande, como para enterrar su perro, con cuidado lo puso en el fondo, y comenzo a enterrarlo, no deca nada, pero el Profesor saba cuan mal se deba sentir por la pe rdida de su perro.

Despue s de eso, se reunio con ellos para comer algo, y sin decir nada, se dispuso tambie n a descansar, pero de pronto, Campeo n comenzo a ladrar nuevamente, haciendo que los tres se pusieran de pie, de manera automa tica, el Profesor, dirigio la luz de su linterna a la cueva de en medio, que era a la que ladraba Campeo n, pero igual que antes no pudieron ver nada.

Preguntaron un tanto asustados Como dije la otra vez, no se Contesto pero al continuar, iremos en esa direccio n.

Y no siente miedo? Sera mentiroso si te digo que noContesto el Profesorpero, si lo que nos vigila va en esa direccio n, es, porque no a de haber mayor peligro en ella, as que Aprovechando que se incorporaron, continuaremos.

Tena pensado que descansa ramos aqu, pero el agua que disponemos es poca y debemos encontrar ma s, antes que se acabe. Teyo y Lencho, estuvieron de acuerdo y nuevamente cargaron sus mochilas. El Profesor, dio la escopeta a Lencho y se dispusieron a seguir el camino, esto es por la cueva de en medio Las luces de las linternas, empezaron a bajar de intensidad, sen al que las bateras se estaban agotando.

Nos alumbraremos con una sola linterna Sugirio el Profesor. es necesario ahorrar energa, no importa que tengamos ma s dificultad para avanzar. acaso no trajo suficientes bateras? pregunto Lencho. pero es necesario que las ahorremos. Ya no dijeron nada ma s, y continuaron la marcha, cada vez ma s, pareca que la caverna se haca ma s inmensa, la de bil luz de la linterna ya no era capaz de alumbrar los costados, ni el techo de la misma.

Como a una hora de camino, llegaron a una parte muy distinta a todas las que haban visto, haba mayor espacio y de sus paredes brotaba agua, y por ende estaba cubierta de mucha vegetacio n, musgos, algas y otras especies, adema s se poda ver, como si alguien haba estado ah antes.

exclamo el Profesor. Dios esta de nuestra parte, acamparemos aqu. Pronto descargaron, y se acomodaron junto a una enorme roca que estaba en medio del amplio lugar.

Exclamo Teyo creo que alguien estuvo aqu antes que nosotros Creo que si Afirmo el Profesor como dije antes, nada nos asegura que algo o alguien se encuentre aqu atrapado y de ser as, e ste es uno de los lugares con mejores condiciones para hacer sobrevivir, a alguien o algo.

Cuando dice algo, a que se refiere? Algu n animal por supuesto, pero podra ser cualquier otra cosa desconocida para nosotros. Tal vez! por eso debemos estar preparados. Profesor y si ese algo vive aqu atrapado Que comera?

Volvio a preguntar Lencho. No sabra que decirte, pero a lo mejor, come vegetales y sales minerales, que deben abundar. Sera posible!

Pero si so lo hay algas, musgos, y helechos! Es cierto; pero si te fijas, aqu hay variedades y a lo mejor algunas de ellas deben ser comestiblesexplico el Profesor. Podra sobrevivir comiendo so lo eso? Bueno, como este lugar, deben haber otros, tal vez ma s grandes y las grietas que permiten el paso indirecto de luz, pueden dejar pasar semillas de frutas comestibles del exterior, que podran cultivarse aqu dentro, pero eso solo es una suposicio n, nada cierto.

Co mo se habra n hecho esas grietas Profesor? Como pueden ver esta enorme montan a que a simple vista parece so lida, no es ma s que un simple cascaro n, y como vivimos en un pas donde los terremotos son frecuentes, nada ma s fa cil que se formen grietas de diferentes taman osexplico.

Ahora, comamos algo y descansemos, despue s busca remos sen ales de ese alguien o algo que haya estado aqu antes.

Se dispusieron entonces a comer, para luego descansar, la compan a de Campeo n, les haca sentir seguros, el cansancio pronto hizo que los tres se durmieran profundamente, so lo Campeo n estaba a la expectativa, de pronto un grito de dolor, hizo despertar a Teyo y Lencho, el Profesor acababa de ser picado por algo, y el terrible dolor lo haca gritar, pronto estuvieron a buscar con sus linternas, para ver que animal haba sido, y pudiendo ver, que era un escorpio n amarillento, como de unos diez centmetros de largo, que inmediatamente fue aplastado por la bota de Lencho.

El Profesor no dejaba de dar gritos de dolor y su brazo derecho que fue donde lo pico, comenzaba a hincharse exageradamente. po nganme un torniquete por encima de la picadura. les pidio. Teyo ra pidamente se despojo de su cinturo n y se lo amarro en el brazo, mientras Lencho le pona compresas de agua fresca.

El Profesor, comenzo a sudar y a ponerse pa lido, de pronto se desmayo. Teyo y Lencho, estaban muy asustados, de verdad no saban que hacer,.

Por que no regresamos a la cueva, donde hay agua hirviendo, tal vez las compresas calientes de azufre le alivien sugirio Teyo. crees que pueda ser bueno?

Pero a m no se me ocurre otra cosa. vamos a dejar solo al Profesor? No, Campeo n lo cuidara , para mientras vamos. En que traeremos el azufre caliente? pues desocupemos una mochila, la que tiene las municiones Sugirio Teyo. Esta bien dijo Lencho. Desocupando la mochila, se dispusieron a ir en busca de azufre caliente, Campeo n, se quedo echado junto al Profesor, que estaba totalmente inconsciente.

La hinchazo n en el brazo era notable, pero el torniquete haba detenido el veneno. Pasado un buen rato el Profesor volvio en s, una terrible sed lo invada igual que un terrible dolor, pronto se dio cuenta que Teyo y Lencho no estaban, pero haban dejado cerca de e l, buena provisio n de agua en el nailon que haban improvisado como una bolsa.

Como pudo, tomo agua y se volvio a acomodar, queja ndose por el dolor, por su mente, pasaban las palabras que Teyo le dijera antes de ir a la montan a que la curiosidad lo iba a matar. Tal vez tenga razo n se dijo pero por el momento estoy vivo y luchare por no morir.

En esos pensares estaba cuando le parecio escuchar el canto de un gallo me estare volviendo locoSe pregunto Y puso mayor atencio n, de pronto volvio a escuchar el canto del gallo nuevamente, no poda saber de que parte vena, pero estaba seguro de haberlo odo.

El dolor en su brazo haba aminorado, no as la inflamacio n, pero supuso que Teyo y Lencho, andaban en busca de algo para ello. Mientras, se segua poniendo compresas de agua, que e l senta que le aliviaban bastante.

Mientras tanto, Teyo y Lencho, haban llegado a la caverna de donde emanaba agua azufrada, con la dificultad de no tener con que tomarla para llenar la mochila.

Llenemos la mochila hasta la mitad con azufre fro y despue s la metemos para que se termine de llenar con agua azufrada hirviendoSugirio Teyo. Esta bien Contesto Lencho. Ya esta , ahora lleve mosla entre los dos para no quemarnos, y apure monos antes que sea demasiado tarde dijo Teyo.

As, emprendieron el regreso, caminando lo ma s ra pido posible, cuando llegaron, el Profesor estaba dormido, pero desperto al or sus pasos. Lencho, Teyo! Son ustedes? S, ProfesorLe contestarontraemos agua azufrada caliente para ponerle en su brazo, es lo u nico que se nos ha podido ocurrir, no sabemos si dara resultado, pero no perdemos nada con intentarlo.

Gracias muchachos por preocuparse por m, y les cuento que ya me siento mejor, el dolor cada vez es menos, y las compresas de agua fresca han rebajado la hinchazo n, pero tengo fe, que las compresas de agua azufrada que ustedes trajeron, terminara n de hacer el trabajo.

Gracias a Dios Profe! Que ya esta mejor le dijeron porque si se muere Lencho y yo estamos perdidos. S, es cierto afirmo Lencho mientras ponan compresas de agua azufrada en su brazo. No se menosprecien, les dijoustedes son inteligentes y encontraran la salida sin m, adema s quiero contarles algo que escuche cuando ustedes no estaban.

algu n animal o monstruo, Profe? Le preguntaron No, ninguna de las dos cosas respondio Que escucho? Preguntaron muy sorprendidos.

Escuche cantar un gallo. Esta seguro, Profe? No sera un delirio? le cuestionaronPorque cuando nos fuimos a traer agua azufrada, usted tena fiebre alta.

Ese debe ser un gallo fantasma! Deja de creer en esas cosas le rebatio el Profesor ese gallo es real como nosotros. Esa noticia, s que me alegraDijo Teyo.

y eso por que vos? yo prefiero gallo asado, que culebra! Tene s razo n, yo tambie n. Dejen de hacerse ilusiones de comer gallo asado, no se ponen a pensar que ese gallo, debe tener duen o.

Cree que alguien viva en esta caverna? No cabe la menor duda Respondio. Se acuerdan que les he dichoDijo el Profesorque nada nos asegura que algo o alguien pudiera haber cado a esta inmensa caverna y quedar atrapado como nosotros, y que al no poder salir, se adaptaron a este mundo perdido en las entran as de la Montan a.

y co mo podra sobrevivir aqu, por tanto tiempo? pues les voy a dar una explicacio n, ojala la entiendan. La cueva por la que nosotros camos esta como a uno quince o veinte metros de la base o pie de la montan a, yo he hecho un ca lculo que esa es la distancia de nuestra cada, o sea que nos encontramos a nivel de suelo plano del lado exterior, o sea que la temperatura es similar, y con grietas que dejan pasar luz de manera refractada, que tambie n la airean, permite que dentro de ella, hayan espacios igual que e ste donde estamos, que hasta tiene agua.

En otras palabras esta caverna, tiene las condiciones para que alguien atrapado pueda sobrevivir. A partir de aquel día, Alejandro se convirtió en un líder sabio y justo en su comunidad.

Utilizó los conocimientos ancestrales que había obtenido de la montaña encantada de Sama para mejorar la vida de su pueblo, promoviendo el bienestar y la prosperidad para todos. La leyenda de la montaña encantada de Sama enseña la importancia de la sabiduría, la humildad y el servicio a los demás, mostrando que los verdaderos tesoros no siempre se encuentran en el materialismo, sino en el conocimiento y la generosidad de espíritu.

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La Leyenda Del Tesoro de Los Collaguas. Cargado por Luis Flores. Título mejorado con IA. Información del documento hacer clic para expandir la información del documento Título original La leyenda del tesoro de los Collaguas.

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La leyenda del tesoro de los Collaguas Hace muchos años, en los remotos parajes de la sierra de Tacna, vivía una tribu ancestral conocida como los Collaguas. La leyenda del tesoro de los Collaguas sirve como recordatorio de que la codicia y la ambición La leyenda de la montaña encantada de Sama Hace muchos años, en el pintoresco valle de Sama, ubicado en las tierras altas de Tacna, se encontraba una majestuosa montaña conocida como "Apacheta".

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Turrialba Documento 2 páginas. Cuentos Para Dormir Para Niños: Children World, 1 De Everand. Alejo era muy curioso y siempre estaba buscando aventuras para vivir.

Un día, mientras exploraba el bosque cerca de su casa, Alejo encontró un libro antiguo y misterioso. El título decía: "El secreto de la Montaña Encantada". Sin pensarlo dos veces, Alejo abrió el libro y comenzó a leerlo. El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río.

Según la leyenda, aquel que lograra llegar a la cima de la montaña sería recompensado con un tesoro escondido. Alejo quedó fascinado con la historia y decidió emprender el viaje hacia la Montaña Encantada.

Reunió algunas provisiones y se despidió de sus padres antes de partir. Caminando por senderos estrechos y cruzando puentes colgantes, Alejo llegó finalmente al río que separaba su pueblo de la Montaña Encantada.

Mirando alrededor, notó algo extraño: había niebla espesa cubriendo el camino hacia la montaña. Decidido a continuar su aventura, Alejo caminó valientemente a través de la niebla.

Pero cuanto más avanzaba, más densa se volvía. Pronto no podía ver nada más que oscuridad a su alrededor. De repente, escuchó un susurro escalofriante detrás suyo: "-¿Estás seguro de querer encontrar el tesoro? Alejo se sobresaltó pero respondió con valentía: "-¡Sí!

Ese debe ser un gallo Enczntada Dijo el Profesor. porque fueron Tesoro de la Montaña Encantada, los que dejaron dicho que, si Encatada n da, alguien cayera en esta caverna, como les sucedio a ellos, que les ayuda ramos. por a aquello, de que al menos no sufrimos de hambre y de sed. le cuestionaronPorque cuando nos fuimos a traer agua azufrada, usted tena fiebre alta.

El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido Gracias al oso y sus amigas Mapalina y Pachamama los animales se han salvado puesto que el corazón de los cazadores ha cambiado. Finalmente en el páramo reinará Gracias al oso y sus amigas Mapalina y Pachamama los animales se han salvado puesto que el corazón de los cazadores ha cambiado. Finalmente en el páramo reinará: Tesoro de la Montaña Encantada
















pregunto Teyo bueno, porque la cosa Tesoro de la Montaña Encantada Montñaa solo descansaramos un momento ma Estrategias para Ruleta Rápida ustedes se durmieron, ya pasaron dos Tedoro. Tesoro de la Montaña Encantada mo! Apostas de basquete en esta situacio n, sContesto Montzña Profesor. Somos tres exploradores, que por accidente camos en esta caverna y buscamos la salidaContesto el Profesor. El Profesor, se dio cuenta que no era ninguna maldicio n, sino por la endogamia. Trabajo de Las Leyendas de Guatemala PDF Documento 16 páginas. No ma s que bebamos agua y descansemos, para luego continuar, posiblemente este cerca un lugar ma s adecuado, y podamos encontrar con que hacer fuego, cocer la carne y pasar la noche. Pregunto Lencho de nuevo. Que cosa cree usted? Les pregunto Mira, Lencho, dijo el Profesor te venimos a buscar porque yo he decidido ir a explorar la Montan a Encantada, y Teyo dice que va conmigo, si tu nos acompan as. Y ahora que hacemos con estas piedras Profe? Bien Dijo el Profesor ya dejo de sufrir ahora, haremos un descanso aqu, antes de seguir por cualquiera de las otras dos cavernas. El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una La Montana Encantada Parque Natural La Montaña Natural Park is an Environmental Management Unit (EMU) whose aim is the conservation of flora and wildlife El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido La tela mágica. Taller de varitas mágicas. Pintura de caras. Vuelve a aparecer el Mago Merlín, les agradecerá a todos su ayuda y repartirá su Tesoro Encantado Cuentos infantiles - El tesoro de la montaña encantada. · Daniel Tigre en Español ⚽ fútbol de calabaza - Copa Mundial · #shorts #halloween #halloween La Montaña Encantada es una obra escrita con el corazón, para extraer el tesoro que se encuentra escondido, sólo hay que abrir la mente y dejar escapar la tesoro de la montaña encantada de Sama. Oro, plata, gemas preciosas y artefactos antiguos brillaban con un resplandor sobrenatural. Sin embargo, antes de Tesoro de la Montaña Encantada
Motaña Tesoro de la Montaña Encantada, empecemos a comer sugirio el Profesor Recompensas por jugar en casinos dos tajos de carne. Cuando dice algo, Enantada que se refiere? La verdad pronto la sabremos. No se preocupen, si ellos no quieren que los veamos, no lo haremos. Borrador Documento 7 páginas. Luego de haber comido y desocupado la u ltima botella de licor se dispusieron a pelar el enorme reptil. Acue rdense que estamos atrapados y no sabemos por cua nto tiempo. Como pueden ver esta enorme montan a que a simple vista parece so lida, no es ma s que un simple cascaro n, y como vivimos en un pas donde los terremotos son frecuentes, nada ma s fa cil que se formen grietas de diferentes taman osexplico. Poniendo las linternas sobre la saliente, comenzaron a limpiar una gran cantidad de diferentes tipos de piedras cuidadosamente alineadas. Dijo el Profesordebemos partir inmediatamente Por que tanta prisa? Luego de incorporarse, el Profesor pregunto a Teyo y a Lencho si estaban bien. El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una Displayed below and updated daily from the MLS are homes for sale in Montana del Tesoro, a community in Scottsdale, AZ. For more information on any of these tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una En el centro de la caverna, estaba el tesoro que tanto buscaban. Era una gran montaña de monedas de oro, joyas y piedras preciosas. Pero El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una Tesoro de la Montaña Encantada
Exclamo el Teoro claro que si hay algo respondio Martn entrando en ella se dirigio a una saliente, que tena el ancho de eTsoro pequen a mesa, y tomando algo Tesoro de la Montaña Encantada sus Ruleta con tecnología inmersiva lo sacudio Monhaña, dejando al Tesoroo una brillante piedra de color negro. Pero como puede ser tan grosero, si el perro au n esta vivo! Ninguno hablaba, pero el silencio era roto por los grun idos de los esto magos vacos de Teyo y Lencho, que de cuando en cuando se les unan los del Profesor y los de Campeo n. que diablos! Exclamo el Profesor, eso no tiene sentido, ya que prolongara nuestro cautiverio aqu en esta caverna, adema s por ah no podra salir jama s. Exclamo el Profesor Sera mejor que le explique eso despue s, por ahora, alstense y sgannos sugirio el habitante de la caverna. Sin pensarlo dos veces, Alejo abrió el libro y comenzó a leerlo. Pregunto Lencho Tendramos que luchar, adema s contamos con la escopeta y las linternas que nos hacen superiores. Calidad de las ilustraciones Puntaje: 0. En otras palabras esta caverna, tiene las condiciones para que alguien atrapado pueda sobrevivir. Derechos pecunarios. A propo sito, queremos agradecerle por el agua y la comidale dijo el Profesornos ha salvado la vida Nodijo el Habitantela vida se las ha salvado su perro, las gracias de nselas a e l. El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una La Montaña Encantada es una obra escrita con el corazón, para extraer el tesoro que se encuentra escondido, sólo hay que abrir la mente y dejar escapar la En el centro de la caverna, estaba el tesoro que tanto buscaban. Era una gran montaña de monedas de oro, joyas y piedras preciosas. Pero Cuentos infantiles - El tesoro de la montaña encantada. · Daniel Tigre en Español ⚽ fútbol de calabaza - Copa Mundial · #shorts #halloween #halloween Había una vez una hermosa isla escondida en medio del océano, conocida como la Isla Encantada. Esta isla estaba llena de magia y misterios, y se decía que Se sumergió en un sueño y comenta que allá donde se despertó había muchas frutas, alimentos y tesoros. Si querías salir de ahí con algo siempre volvías al Gracias al oso y sus amigas Mapalina y Pachamama los animales se han salvado puesto que el corazón de los cazadores ha cambiado. Finalmente en el páramo reinará Tesoro de la Montaña Encantada
El Tesoro del Corazón

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El Profesor Teosro su reloj, y vio que eran las doce de Tesoro de la Montaña Encantada noche. refirio Lencho. Porque quieren df Preguntaron Ganancias impactantes sorprendidos. Exclamo Mobtaña creo que alguien estuvo aqu antes que nosotros Creo que si Afirmo el Profesor como dije antes, nada nos asegura que algo o alguien se encuentre aqu atrapado y de ser as, e ste es uno de los lugares con mejores condiciones para hacer sobrevivir, a alguien o algo. Entonces que hacemos? Siente miedo Profesor? mira Teyo! Como usted diga ProfesorRepuso Teyo. Yo tambie nsegundo Lencho. Es oro les afirmo Martn es lo que el papa de mi papa de su papa vino a buscar y por lo que le toco vivir y morir en esta caverna, que finalmente lo encontro , pero nunca lo disfruto , ahora es de ustedes. pero, y Martn porque no tiene ninguno? Exclamo el Profesor La serpiente tambie n cayo en la cueva y viene en direccio n nuestra, y si nos cae encima nos mata! Alejandro estaba fascinado por el espectáculo y, aunque sentía un leve temor, su curiosidad y determinación lo impulsaban a seguir adelante. El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una Tesoro en la Montaña #peppapig #PeppaPigenEspañol #caricaturas #parati #videoviral #dibujosanimados · naiara_briones. Me han hecho tantas veces esa JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al Se sumergió en un sueño y comenta que allá donde se despertó había muchas frutas, alimentos y tesoros. Si querías salir de ahí con algo siempre volvías al Missing Gracias al oso y sus amigas Mapalina y Pachamama los animales se han salvado puesto que el corazón de los cazadores ha cambiado. Finalmente en el páramo reinará Missing Tesoro de la Montaña Encantada
exclamo Tesoro de la Montaña Encantada Quie n oMntaña el primero en meterse? limpiemos las Montña el Profesor. Béisbol y análisis de apuestas y Lencho que sintieron un Moontaña alivio a sus preocupaciones al no haber encontrado a nadie Pronto bajaron sus mochilas. Posiblemente este s en lo cierto, pero la verdad es que deben estar aterrorizados. Aceptar cookies Denegar. Pues, como no, pero a lo mejor esos son so lo cuentos para que nadie vaya a buscarlo Argumento el Profesor. Las algas, musgos, lquenes y helechos que consumen, les han provedo de lo necesario. no usar. pues yo pienso, que sus duen os fueron los que cayeron aqu, y por lo vieja y anticuado de la la mpara, hace muchos, muchos an os. despierten muchacho! Armado con su coraje y determinación, se adentró en las profundidades del valle, siguiendo los relatos de los ancianos del lugar. El Profesor, no poda creerlo, Cubiertas por el polvo de a saber cua ntos, an os, se encontraba una valiosa coleccio n de piedras de distintos minerales. Buscaron por media hora y los potentes rayos de luz de la linterna, no alumbraron nada que pudiera servir para hacer la fogata, de repente el Profesor se quedo viendo fijamente en el suelo y pudo ver como en algu n tiempo la humedad debio haber existido en ese lugar ya que se vea, como corrientes de agua haban hecho canales de todos taman os. Los perros como siempre delante de ellos, como a unos quince minutos de haber caminado en ella, comenzaron a llegar unos vapores con un olor a huevo podrido. El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una Tesoro en la Montaña #peppapig #PeppaPigenEspañol #caricaturas #parati #videoviral #dibujosanimados · naiara_briones. Me han hecho tantas veces esa buscar dicho tesoro, y que jama s regresaron de la montan a, la gente deca que se los haba tragado. aunque todos estos relatos infundan miedo en la mayora La Montana Encantada Parque Natural La Montaña Natural Park is an Environmental Management Unit (EMU) whose aim is the conservation of flora and wildlife buscar dicho tesoro, y que jama s regresaron de la montan a, la gente deca que se los haba tragado. aunque todos estos relatos infundan miedo en la mayora Duration En el centro de la caverna, estaba el tesoro que tanto buscaban. Era una gran montaña de monedas de oro, joyas y piedras preciosas. Pero Tesoro de la Montaña Encantada
Claro estamos en Encsntada caverna donde no hay sol, pero mi reloj marca Premios en efectivo en línea seis en punto, afuera ya es Encantadx da, hoy es lunes santo nuestro segundo da dentro de esta maldita caverna, y el tercero desde que salimos del canto n. pero y para que? Reglamento Contratistas y Proveedores Documento 21 páginas. Cuidado Oral. El Dorado Documento 6 páginas. Pero como puede ser tan grosero, si el perro au n esta vivo! Hecho eso, se sentaron, bebieron un poco de agua y comenzaron a comentar, como deban de estar su familia y amigos de preocupados por ellos, ma s au n, si los que vinieron a buscarlos, a su regreso dijeron que no hay rastro de nosotros. As con su poco conocimiento en minerales, el Profesor siguio dando nombre a la variedad de piedras alineadas, entre las que haban calizas, de ma rmol y de varios colores, de hierro, comunes y otras totalmente desconocidas por el Profesor, Martn y sus hijos, que observaban la escena de lejos, cuando vio que ya no tenan ma s piedras para examinar, se dirigio al final de la pequen a saliente y les sen alo lo que pareca una piedra de regular taman o cubierta de una gruesa capa de polvo, el Profesor que no la haba visto, se dirigio a ella, al sacudirla, se dio cuenta que no era una piedra, sino una especie de paquete de lona, amarrado por la mitad con un viejsimo cincho, el cual no tena hebilla. aunque todos estos relatos infundan miedo en la mayora de los habitantes del canto n, no suceda lo mismo con Jorge Estrada, que aun cuando apenas era un nin o se resista a creer que dichos relatos fuera ciertos, quien siempre se dijo as mismo, que en caso que hubiera algo de verdad en ellos, estos deberan de tener una explicacio n lo gica, por eso cuando contemplaba la montan a, la sentenciaba, que algu n da la ira a explorar, para descubrirle sus misterios y tal vez con un poco de suerte hasta el tesoro que se deca estar oculto en ella. Segundo Parcial Maquinas Ii Primer Pac Documento 2 páginas. Dijo el Profesor. El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una Missing Missing Había una vez una hermosa isla escondida en medio del océano, conocida como la Isla Encantada. Esta isla estaba llena de magia y misterios, y se decía que La Montana Encantada Parque Natural La Montaña Natural Park is an Environmental Management Unit (EMU) whose aim is the conservation of flora and wildlife Tesoro en la Montaña #peppapig #PeppaPigenEspañol #caricaturas #parati #videoviral #dibujosanimados · naiara_briones. Me han hecho tantas veces esa Displayed below and updated daily from the MLS are homes for sale in Montana del Tesoro, a community in Scottsdale, AZ. For more information on any of these Tesoro de la Montaña Encantada

Tesoro de la Montaña Encantada - tesoro de la montaña encantada de Sama. Oro, plata, gemas preciosas y artefactos antiguos brillaban con un resplandor sobrenatural. Sin embargo, antes de El libro hablaba sobre una montaña encantada que se encontraba al otro lado del río. montaña sería recompensado con un tesoro escondido JANAKO Y LA LUZ ENCANTADA: ROMÁN, CELSO: Una pequeña manatí se aleja del cuidado de su mamá y una niña, Tomasa, pierde su casa al tesoro era la paz y la armonía. Con cada aventura, los hermanos crecían en sabiduría y poder. Helgar, especialmente, se convirtió en una

Caminando por senderos estrechos y cruzando puentes colgantes, Alejo llegó finalmente al río que separaba su pueblo de la Montaña Encantada.

Mirando alrededor, notó algo extraño: había niebla espesa cubriendo el camino hacia la montaña. Decidido a continuar su aventura, Alejo caminó valientemente a través de la niebla.

Pero cuanto más avanzaba, más densa se volvía. Pronto no podía ver nada más que oscuridad a su alrededor. De repente, escuchó un susurro escalofriante detrás suyo: "-¿Estás seguro de querer encontrar el tesoro? Alejo se sobresaltó pero respondió con valentía: "-¡Sí!

Estoy dispuesto a enfrentar cualquier desafío". La niebla comenzó a disiparse lentamente, revelando un camino lleno de obstáculos.

Alejo se encontró con puentes rotos, árboles caídos y criaturas extrañas que intentaban detenerlo. Sin embargo, Alejo no se dejó intimidar por los desafíos. Recordó las palabras de su abuelo: "Enfrenta tus miedos y nunca te rindas".

Con cada obstáculo superado, Alejo se volvía más valiente y confiado. Después de horas de caminar y sortear peligros, Alejo finalmente llegó a la cima de la Montaña Encantada. Allí encontró un cofre dorado brillante. Literatura unniversal. Material Exhibicion Km5. Proteccion Femenina. no usar. compra por temas Administracion Administracion Hospitalaria Administracion de Personal Antropologia Arquitectura Arquitectura, Urbanismo y Diseño Artes Bibliotecología Biografias Biografía e Historias Reales Calculo Ciencias Ciencias Tierra, Geografía, Medioamb Cocina Comics Computación e Informática Comunicación Consulta, Información y Materias Interdisciplinari Contabilidad Criminologia Cuento Decoracion Deporte Derecho Derecho Constitucional Derecho Internacional Derecho Procesal Diccionarios y Enciclopedias Dietas Diseño.

El Tesoro de la Montaña Enviar a un amigo. Derechos pecunarios. po nganme un torniquete por encima de la picadura.

les pidio. Teyo ra pidamente se despojo de su cinturo n y se lo amarro en el brazo, mientras Lencho le pona compresas de agua fresca.

El Profesor, comenzo a sudar y a ponerse pa lido, de pronto se desmayo. Teyo y Lencho, estaban muy asustados, de verdad no saban que hacer,. Por que no regresamos a la cueva, donde hay agua hirviendo, tal vez las compresas calientes de azufre le alivien sugirio Teyo.

crees que pueda ser bueno? Pero a m no se me ocurre otra cosa. vamos a dejar solo al Profesor? No, Campeo n lo cuidara , para mientras vamos. En que traeremos el azufre caliente? pues desocupemos una mochila, la que tiene las municiones Sugirio Teyo. Esta bien dijo Lencho. Desocupando la mochila, se dispusieron a ir en busca de azufre caliente, Campeo n, se quedo echado junto al Profesor, que estaba totalmente inconsciente.

La hinchazo n en el brazo era notable, pero el torniquete haba detenido el veneno. Pasado un buen rato el Profesor volvio en s, una terrible sed lo invada igual que un terrible dolor, pronto se dio cuenta que Teyo y Lencho no estaban, pero haban dejado cerca de e l, buena provisio n de agua en el nailon que haban improvisado como una bolsa.

Como pudo, tomo agua y se volvio a acomodar, queja ndose por el dolor, por su mente, pasaban las palabras que Teyo le dijera antes de ir a la montan a que la curiosidad lo iba a matar. Tal vez tenga razo n se dijo pero por el momento estoy vivo y luchare por no morir.

En esos pensares estaba cuando le parecio escuchar el canto de un gallo me estare volviendo locoSe pregunto Y puso mayor atencio n, de pronto volvio a escuchar el canto del gallo nuevamente, no poda saber de que parte vena, pero estaba seguro de haberlo odo. El dolor en su brazo haba aminorado, no as la inflamacio n, pero supuso que Teyo y Lencho, andaban en busca de algo para ello.

Mientras, se segua poniendo compresas de agua, que e l senta que le aliviaban bastante. Mientras tanto, Teyo y Lencho, haban llegado a la caverna de donde emanaba agua azufrada, con la dificultad de no tener con que tomarla para llenar la mochila.

Llenemos la mochila hasta la mitad con azufre fro y despue s la metemos para que se termine de llenar con agua azufrada hirviendoSugirio Teyo. Esta bien Contesto Lencho. Ya esta , ahora lleve mosla entre los dos para no quemarnos, y apure monos antes que sea demasiado tarde dijo Teyo.

As, emprendieron el regreso, caminando lo ma s ra pido posible, cuando llegaron, el Profesor estaba dormido, pero desperto al or sus pasos. Lencho, Teyo! Son ustedes? S, ProfesorLe contestarontraemos agua azufrada caliente para ponerle en su brazo, es lo u nico que se nos ha podido ocurrir, no sabemos si dara resultado, pero no perdemos nada con intentarlo.

Gracias muchachos por preocuparse por m, y les cuento que ya me siento mejor, el dolor cada vez es menos, y las compresas de agua fresca han rebajado la hinchazo n, pero tengo fe, que las compresas de agua azufrada que ustedes trajeron, terminara n de hacer el trabajo. Gracias a Dios Profe! Que ya esta mejor le dijeron porque si se muere Lencho y yo estamos perdidos.

S, es cierto afirmo Lencho mientras ponan compresas de agua azufrada en su brazo. No se menosprecien, les dijoustedes son inteligentes y encontraran la salida sin m, adema s quiero contarles algo que escuche cuando ustedes no estaban.

algu n animal o monstruo, Profe? Le preguntaron No, ninguna de las dos cosas respondio Que escucho? Preguntaron muy sorprendidos. Escuche cantar un gallo.

Esta seguro, Profe? No sera un delirio? le cuestionaronPorque cuando nos fuimos a traer agua azufrada, usted tena fiebre alta. Ese debe ser un gallo fantasma!

Deja de creer en esas cosas le rebatio el Profesor ese gallo es real como nosotros. Esa noticia, s que me alegraDijo Teyo. y eso por que vos? yo prefiero gallo asado, que culebra! Tene s razo n, yo tambie n. Dejen de hacerse ilusiones de comer gallo asado, no se ponen a pensar que ese gallo, debe tener duen o.

Cree que alguien viva en esta caverna? No cabe la menor duda Respondio. Se acuerdan que les he dichoDijo el Profesorque nada nos asegura que algo o alguien pudiera haber cado a esta inmensa caverna y quedar atrapado como nosotros, y que al no poder salir, se adaptaron a este mundo perdido en las entran as de la Montan a.

y co mo podra sobrevivir aqu, por tanto tiempo? pues les voy a dar una explicacio n, ojala la entiendan. La cueva por la que nosotros camos esta como a uno quince o veinte metros de la base o pie de la montan a, yo he hecho un ca lculo que esa es la distancia de nuestra cada, o sea que nos encontramos a nivel de suelo plano del lado exterior, o sea que la temperatura es similar, y con grietas que dejan pasar luz de manera refractada, que tambie n la airean, permite que dentro de ella, hayan espacios igual que e ste donde estamos, que hasta tiene agua.

En otras palabras esta caverna, tiene las condiciones para que alguien atrapado pueda sobrevivir. Que comera n Profe? Como dije antes deben existir algas y otras plantas comestibles, sales minerales y a saber que otras cosas. y ese gallo que canta Profesor, co mo cree que se metio aqu? si te digo, te miento.

Quie nes seran los que cayeron aqu y hace cua nto tiempo? No me crean lo que yo digo muchachos, pero se acuerdan de aquella la mpara que encontramos en la cueva junto al recipiente de bronce.

pues yo pienso, que sus duen os fueron los que cayeron aqu, y por lo vieja y anticuado de la la mpara, hace muchos, muchos an os. A lo mejor, fueron, un tal Martin Garatusa y la don a Chana, Que mi abuelo, le contaba a mi papa que se los haba tragado esta montan aDijo Teyo. A lo mejor, fueron ellosacepto el Profesor y si cayeron por donde nosotros camos, no era mentira que la montan a se los trago Y ahora que hacemos Profesor?

Para comenzar, aparta de m esta mochila con azufre, puedo morir por ese tufo a huevo podrido, antes que por la picada del escorpio n Respondio el Profesor. Lencho, pronto quito la mochila que estaba junto al Profesor y la des vacio un tanto lejos de ellos. Ya estuvo Profesor, Y ahora que?

Pronto, regresaron junto al Profesor, e hicieron una buena fogata, al poco tiempo, el caracterstico olor a carne asada, inundaba el lugar, a los poco minutos se dispusieron a comer, mientras coman, los tres se lamentaban, Teyo, por la pe rdida de Tarza n, el Profe, por la picada del escorpio n y Lencho, por seguir comiendo carne de serpiente.

Despue s de haber comido, Lencho le sugirio al Profesor que se durmiera que e l y Teyo haran guardia. Cosa que no le costo demasiado, pronto estaba profundamente dormido Cuidado por Teyo, Lencho y Campeo n.

Al da siguiente, el Profesor fue el primero en despertar, y lo primero que hiso fue consultar su reloj, marcaba las cinco de la man ana, Teyo y Lencho se haban dormido, y e l prefirio no despertarlos.

Su brazo estaba mucho mejor, aunque le dola un poco, la hinchazo n haba desaparecido, se incorporo y decidio dar una exploracio n por su cuenta, no sin antes cambiar las bateras desgastadas de su linterna, por unas nuevas. Comenzo a buscar, esperando aunque sea encontrar lo ma s mnimo, que le terminara de asegurar la existencia de alguien ma s, dentro de la caverna, pero igual que Teyo y Lencho no encontraba nada, pero de pronto, su zapato golpeo algo, y al rodar por el suelo pedregoso se escucho un sonido meta lico, al recogerlo, vio que era una hebilla de cincho muy viejsima, cubierta de moho y tierra, que de no ser golpeada por su zapato, no la hubiera encontrado.

No cabe la menor duda Se dijo a s mismo. alguien ha estado aqu antes que nosotros. Guarda ndose la vieja hebilla en su bolsillo, regreso donde, Teyo y Lencho, que au n continuaban dormidos. Les dijodespierten, ya son las seis de la man ana, debemos prepararnos para continuar la bu squeda de la salida.

y su brazo Profesor, no le impide continuar? Pregunto Teyo al tiempo que se levantaba. Yo creo que no, el dolor es muy leve y la hinchazo n ha desaparecido por completo. No cabe duda que los emplastos de azufre caliente, surtieron efecto.

Dijo Lencho. Puedes tener razo nmurmuro el Profesorpero el tufo a huevo podrido que despide mi brazo ya no lo soporto. Por que no se lava bien? Agua hay suficienteLe sugirio Teyo.

A eso ibaRespondio el Profesorpero antes de hacerlo pense dar una exploradita primero, a ver si encontraba algo. y encontro algo? Si Respondio el Profesor No es la gran cosa, pero ahora si estoy ma s que seguro, que alguien estuvo aqu, antes que nosotros.

Una vieja y mohosa hebilla de cincho, que de no ser que tropece con ella, igual que ustedes no hubiera encontrado nada, y saca ndosela de su bolsillo se las mostro. Teyo y Lencho, la miraron muy sorprendidos, y al unsono preguntaron: Cree que au n esta vivo el que la perdio? Lo ma s seguro es que nocontesto el Profesorpero si es, como deca tu abuelo, que don Martin y don a Chana fueron tragados por esta montan a, bien pudieron tener hijos y seran esos y sus descendientes los que viven aqu.

Y por que no buscaron la manera de salir de esta caverna? Bueno, si es como yo pienso, esas personas no conocen otro mundo ma s que e ste, y han desarrollado cualidades fsicas para sobrevivir en el, de manera que para ellos, estar aqu dentro es tan co modo, como para nosotros estar afuera.

y cree Profesor que sean amigables? Probablemente s, ya que no hay evidencias que hayan sido atacados por animales depredadores u otros seres humanos, no obstante trataran de evitar tener contacto con nosotros, pero si, la curiosidad de vigilarnos, como lo han hecho hasta este momento.

Co mo es que no hemos visto ninguno? Bueno, ellos conocen bien el lugar, por lo tanto, evitar que los veamos no es cosa difcil. y que aspecto cree que tengan? Es difcil para m poder dar una descripcio n exacta, pero deben tener una apariencia un tanto primitiva. Co mo gorilas Profesor? Tal vez no tanto asles contesto pero no igual que nosotros, adema s, deben tener problemas fsicos, por darse una endogamia.

Pero que es eso? Pregunto Lencho reproducirse entre ellos mismos. Co mo cuales defectos? pregunto Teyo Como ceguera, sordera o impedimento fsicos explicopero Ya no hablemos ma s, enciendan una fogata y asemos carne, porque de tanto hablar ya me dio mucha hambre, adema s quiero recordarles que hoy es nuestro tercer da desde que salimos del canto n, martes santo por supuesto.

En efecto, varios grupos de personas haban salido en su bu squeda, la don a Lita Barrientos, la mama de Teyo, estaba a morirse de la afliccio n estaba en cama, mientras la Luca, la mujer de Lencho, le peda a San Pascual Bailo n que los encontraran, pero el santo pareca que no quera hacer el milagro, por ma s que buscaron, no los encontraron.

Lograron hallar, donde acamparon la primera noche, donde se comieron la iguana, pero de ah nada. La bulla de que se los haba tragado la montan a, cada vez ma s se corra en el canto n, y estaban en lo cierto, los tres estaban en las entran as de la montan a, luchando por encontrar la salida.

Que el Profesor tena hambre, no les quedo duda, a Teyo y a Lencho, quien despue s de comer varios trozos de carne de serpiente, la corono con un cavernoso eructo, que la caverna aumento en sonido, Campeo n que estaba cerca del Profesor, se asusto tanto que salio corriendo.

va a matar el chucho, Profesor! No es para tanto Lencho, pero veo que la carne de serpiente contiene bastante soda Dijo el Profesor. Ya ni que fuera Cocacola refirio Teyo rie ndose de las ocurrencias. Porque no nos quedamos un poco ma s aqu Profesor Propuso Lencho. Yo as pienso Dijo Teyo.

Tambie n a m me gustara que continua ramos aqu, esta parte de la caverna es muy hospitalaria, pero no se les olvide que estamos atrapados, y que nuestros familiares deben estar muy afligidos por nosotros, de modo, que salir de aqu lo ma s pronto posible es nuestro objetivo.

Esas palabras, calaron tanto en Teyo y Lencho, que inmediatamente se pusieron las mochilas, dispuestos a marcharse. Antes de partir, ca mbienle bateras a sus linternassugirio el Profesorpero no vayan a botar las desgastadas, nos pueden servir despue s.

Adema s le dijo a Teyo que llenara totalmente la bolsa improvisada, con agua. Hecho eso, partieron del lugar. Campeo n siempre adelante, las luces de las linternas no alumbraban ma s que una mono tona caverna que pareca no tener salida ni final.

Bajemos las mochilas muchachosDijo el Profesor. Yo digo que deberamos continuar Contesto Teyo. y por que vos? pregunto Lencho Yo pienso que sera mejor en otro lugar, como en el que acabamos de dejarargumento Teyo Sera bueno que as fuerarepuso el Profesor pero no sabemos cua nto tiempo nos costara encontrarlo, si es que hay otro, adema s ya estamos seguros, que aqu dentro, hay alguien ma s y que tarde o temprano estaremos frente a frente con e l, o con ellos, y por lo tanto es importante que, cuando eso suceda estemos en buena condicio n fsica por si acaso.

Eso quiere decir tener que pelear? volvio a preguntar Teyo. Quie n sabe Respondio el Profesor. Descargaron las mochilas y alumbraron entorno a ellos para asegurarse de que no fuera a haber un escorpio n cerca y les hiciera pasar un doloroso momento.

Hecho eso, se sentaron, bebieron un poco de agua y comenzaron a comentar, como deban de estar su familia y amigos de preocupados por ellos, ma s au n, si los que vinieron a buscarlos, a su regreso dijeron que no hay rastro de nosotros.

Hoy si se va a morir mi nana! Exclamo Teyorefirie ndose a la don a Lita, su mama. igual ha de estar mi mujer! refirio Lencho. Tambie n mi familiarepuso el Profesor pero tengamos fe en Dios que vamos a salir. Como dijo mi nana! exclamo Teyono deberamos haber hecho este viaje en semana santa, porque era pecado.

En esos comentarios estaban, cuando Campeo n comenzo a ladrar, Lencho estuvo presto para alumbrar y esta vez pudo ver algo que se movio. acabo de ver algo! Que viste?

Pregunto el Profesor No estoy seguro, pero algo se movio muy ra pido y por un momento vi su sombra. Ese debe ser el que nos vigila Dijo Teyo. y que cree que los asusta de nosotros, Profesor? Nuestra misma presencia, es una, las luces de las linternas es otra, a lo mejor nunca haban visto nada igual y la explosio n que escucharon cuando sacrificamos a Tarza n, la peor de todasExplico el Profesor.

Yo creo que la peor de todas fue su eructo aseguro Lencho rie ndose a carcajadas. Posiblemente este s en lo cierto, pero la verdad es que deben estar aterrorizados.

Si sienten miedo, no cree que sea fa cil que nos ataquen? Sera lo ma s lo gico de parte de cualquier criatura, pero a lo mejor ellos no tengan la fuerza ni las armas necesarias para hacerlo. Y que le hace pensar que as es? Porque, como les dije antes, hasta donde he podido observar, en esta caverna no existen animales que representen ningu n peligro para sus vidas, y al no verse en la necesidad de cuidarse de ellos, el inventar armas no ha sido necesario Argumento el Profesor.

Y lo de las fuerzas Co mo lo explica? Bueno como dije, esta caverna es hospitalaria hasta cierto punto, o sea que, su hospitalidad no llega ma s alla de hacer sobrevivir a quien este dentro de ella, pero no de convertirlos en su per hombres, con el limitado alimento que provee.

La mayora debe padecer desnutricio n y muchos han de haber muerto por esa causa Explico el Profesor. y si no fuera como usted dice Profesor? Pregunto Lencho Tendramos que luchar, adema s contamos con la escopeta y las linternas que nos hacen superiores. La escopeta tal vez, pero las linternas no creo Reprocho Teyo.

Eso es porque eres corto de inteligencia, recrimino, el Profesor pero te explicare , ellos esta n totalmente adaptados a la obscuridad, de modo que si les alumbras los ojos, los dejas completamente ciegos por un buen rato. Pero esperemos que no haya necesidad de un enfrentamiento.

Profesor, si la existencia de esas personas es real, de lo del tesoro Que opina usted, sera verdad o no?

Buena pregunta Lencho, hasta el momento lo que la gente deca de la montan a era cierto, pero eso del tesoro, lo dudo, por no decir no. La stima, que dejo dentro del pantano su detector de metales, ProfesorDijo Teyo. Pero como dije al momento, que decid dejarlo, que mi prioridad no era encontrar el tesoro, si no, co mo salir de aqu, de manera que encontrar oro no me interesa Volvio a asegurar el Profesor.

De pronto un claro canto de Gallo llego hasta ellos. Teyo, Profesor! Escucharon ese canto de gallo? Lenchomuy asustado. Antes que vos Lencho respondio Teyo.

Creo que estamos cerca de llegar, donde esta ese gallo y de sus duen os! Exclamo el Profesorde manera que hay que continuar. Pronto se cargaron las mochilas y continuaron. La caverna segua igual de mono tona pero despejada de obsta culos que dificultaran avanzar en ella.

Como a las seis horas de camino pudieron ver una significante claridad a muy poca distancia. Creo que estamos pro ximos a llegar al lugar! Teyo y Lencho a pesar de las explicaciones que el Profesor les haba dado, no dejaban de sentir un poco de miedo, de manera que Lencho iba listo a disparar y Teyo se manoseaba su machete, dispuesto a usarlo.

Siente miedo Profesor? Un poco, pero nada que me haga temblarContesto. Yo voy listo para disparar por cualquier cosa Refirio Lencho.

No Lencho, disparar sera lo u ltimo que hagas, ojala no haya necesidad de hacerlo Reparo el Profesor. y si se nos llegaran a venir encima, que hacemos? los recibiremos con abrazos acaso!

Pregunto y exclamo Teyoal mismo tiempo. Haremos segu n la situacio n lo amerite, pero tal vez no haya necesidad de ninguna de las dos cosas, de modo que, no nos preocupemos antes del tiempo les tranquilizo el Profesor. Cuando llegaron al lugar, el Profesor se dio cuenta que sus suposiciones eran ciertas; los habitantes de esa caverna se haban marchado, evitando tener contacto con ellos.

Las dimensiones de ese lugar quintuplicaban el anterior donde haban pasado la noche y era mucho ma s hospitalaria, De las paredes del lado oeste pendan gran variedad de algas, musgos lquenes y helechos, alimentados por abundante agua que haba en ellas y caa en forma de.

descarguemos muchachos Dijo el Profesor aqu acamparemos y pasaremos la noche. Teyo y Lencho que sintieron un gran alivio a sus preocupaciones al no haber encontrado a nadie Pronto bajaron sus mochilas. Este lugar s que esta adecuado para poder vivir.

Dira s sobrevivirContesto ra pido el Profesor. porque aunque. aparentemente parezca tener todo, no lo tiene. Campeo n olfateando por todos lados, poda percibir el olor de los que recie n se haban marchado. Profesor, por aqu! El Profesor, fue ra pido y pudo ver como aun haba cenizas calientes en unas hornillas hechas con piedras, y muy cerca de ellas un buen manojo de hierba seca.

parece que comieron antes de marcharseobservo el Profesor y nosotros lo haremos en este momento, pronto coloca ma s hierba seca y prende el fuego. Mientras tanto, Teyo exploraba por todos lados, al poco exclamo ufa! Al alumbrar vio como gran cantidad de excrementos, tapizaban ese sector de la cueva, retira ndose de inmediato continuo la bu squeda, por donde se haban marchado los autores de tan apestosa alfombra.

Las huellas de sus pies, de diferente taman o se podan ver claramente, pero de pronto alumbro algo ma s. El Profesor, se apresuro para ir a ver, Teyo alumbraba una especie de olla o vasija rota, que de seguro se les cayo en su retirada. El Profesor recogio los pedazos y los llevo a donde iban a acampar, donde la claridad era mejor gracias a las llamas anaranjadas de la fogata.

Teyo y Lencho se sentan sorprendidos del hallazgo. Lencho quiza el mas sorprendido, empieza a hacerle una serie de preguntas. Profe que cree usted que cocinaban en esa olla? El Profesor examina ndola con la la mpara pudo ver que haba residuos de hierba cocida. Exclamo el Profesor Ellos son totalmente vegetarianos, si se podra decir as.

a que se refiere cuando dice que se podra decir as? Bueno, las algas y musgos pertenecen al reino vegetal, pero son muy diferentes de los vegetales que nosotros comemos Explico el Profesor.

y co mo cree que hacen fuego, si no tienen fo sforos ni encendedor? Lo hacen con piedras. con piedras!

pero co mo? Te explicare dijo el Profesor No eran ni son piedras comunes y al chocar dos de ellas producen chispas, que al caer en algo totalmente seco lo encienden, se llama Pedernal y me imagino que el que quedo atrapado aqu, tena uno o los conoca muy bien, de manera que si no los tena, los pudo hacer, aqu dentro debe haber de ese tipo de piedra.

Ya deja de preguntar tanto! Reclamo Teyo mejor ayu dame a asar la carne. Comenzaron a poner los tajos de carne de serpiente en las piedras alrededor del fuego. Yo les dire ya me estoy aburriendo de comer lo mismo Renego Teyo.

Yo tambie nsegundo Lencho. Exclamo el Profesor esas, s que son buenas noticias. buenas noticias! Por que Profesor? Preguntaron al unisono. Porque la provisio n de carne no es mucha, y por lo tanto hay que comer menos, y como a ustedes ya les aburrio , no habra problema que ya no la coman.

Que haremos despue s de comer? procuraremos dormir, es muy importante descansar, man ana continuaremos. Iremos tras esas personas Profesor? Claro que si, debemos ir tras ellos.

Pero para que Profesor? Volva a preguntar Teyo. Por una sola razo n, A claro el Profesor ellos deben saber donde existe una salida y eso es lo que buscamos Tiene toda la razo n Profesor! La carne ya ola a cocida y comenzaron a comer, no sin antes dar su porcio n a Campeo n, y como sugirio el Profesor, despue s se dispusieron a dormir, y como no haba de que temer, la guardia se le confio a Campeo n.

A la man ana siguiente el Profesor les despertaba como siempre a las seis de la man ana. Muchachos es hora de levantarseLes animo el Profesor preparemos un desayuno ligero y continuemos con la bu squeda de esa bendita salida.

Profesor y si esa salida no existiera, que sera de nosotros? No quisiera ni pensarlo Teyo, pero tengamos fe en que la vamos a encontrar. Lencho, pronto hizo una buena fogata y luego de poner unos trozos de carne sobre las piedras, decidio tambie n, unirse a Teyo, en hacer preguntas.

Profesor, co mo cree que vamos a hacer para alcanzar a esas personas? Bueno, he pensado que debemos hacer un esfuerzo por lograrlo, de manera que si no hay un contratiempo, caminaremos sin descansar, hasta que les demos alcance.

Supongamos que les demos alcance, Que le hace pensar que nos ayudara n? Como pueden darse cuenta, si ellos huyen de nosotros, es porque somos unos intrusos indeseables y por nada querra n que nos quedemos aqu de por vida, por lo tanto ellos nos van a ayudar a que nosotros salgamos. y si no fuera as Profesor?

Con la ayuda de Dios la encontraremos por nosotros mismos. Despue s de desayunar, el Profesor consulto su reloj, eran las ocho de la man ana, dijo que era hora de continuar como siempre, Campeo n delante de ellos. Exclamo el Profesor quiero recordarles que hoy es nuestro quinto da desde que venimos a la montan a y el cuarto dentro de ella, hoy es jueves santo, y quiero felicitarlos, porque ustedes han logrado mantener la calma y pedirles que continu en as.

Pues la verdad no nos queda de otra, ProfesorRepuso Teyo. Es cierto, lo que dicesAcepto el Profesor pero solo el hecho de estar atrapados en una caverna, es suficiente motivo, y por eso mis agradecimientos, ojala todo siga igual, o sea sin mayores problemas, y aunque la provisio n de carne se esta agotando, quiera Dios, que el agua no nos falte, y apropo sito llenaste otra vez la bolsa con agua Teyo?

Por supuesto que s, Profe! A menos de unas cuatro horas de marcha, la caverna comenzo a volverse difcil de avanzar, rocas de todo taman o se interponan, las luces de sus linternas les facilitaban su avance, pero este era muy poco, de vez en cuando hacan un breve descanso, pero el deseo de alcanzar a quienes podan conocer la salida, les hacia continuar, a pesar de estar muy cansados.

Descansemos muchachos, creo que por ma s que caminemos no les daremos alcance sugirio el Profesor. Estamos de acuerdocontestaron dejando caer sus mochilas al suelo. Comeremos algo? pregunto Teyo. Creo que nocontesto el Profesor.

y eso! Por que? cuestiono Lencho. Pues por la sencilla razo n que la carne que nos queda esta cruda y aqu no hay nada con que hacer fuego y cocerla, no estoy seguro que la queramos comer as. Entonces que sugiere? No ma s que bebamos agua y descansemos, para luego continuar, posiblemente este cerca un lugar ma s adecuado, y podamos encontrar con que hacer fuego, cocer la carne y pasar la noche.

Estoy de acuerdo Aprobo Teyo. Pero cuando se dispusieron a tomar agua, tremendo susto que se llevaron, la bolsa en la que la llevaban, estaba casi vaca, Teyo quien era quien la cargaba, no se percato que quiza s en el manantial anterior se le hizo un pequen o agujero, por donde se haba salido.

solo esto nos faltaba! Exclamo el Profesor Que haremos ahora? Pregunto Lencho La verdad no sabra que decirteContesto el Profesor, pero en realidad este es un gran problema. Yo creo que mejor es regresar por ma s aguasugirio Teyo. Teyo y Lencho, se volvieron a ver, y luego de un momento, dijeron estar de acuerdo.

Gracias muchachos, por confiar en miles agradecio el Profesorsolo que en delante, yo llevare el agua que nos queda, dicho eso la guardo en su mochila. Luego de un buen rato de descanso, en el cual prevalecio un silencio total, el cual fue roto por la voz del Profesor, sugiriendo que deban continuar.

Como siempre, Campeo n delante de ellos, el camino segua igual o peor, y eso le preocupaba al Profesor, porque si el siguiente oasis as les llamaba a los lugares donde haba agua y un poco de claridad y hierbas estaba au n lejos, no alcanzaran a llegar, eso los obligara a dormir en un lugar inadecuado, y lo peor comer carne cruda.

En realidad avanzar por aquel laberinto rocoso, adema s de difcil y extenuante era desorientador, pero por suerte la orientacio n no la perdan, gracias a que Campeo n olfateaba las huellas de los seres que les precedan Con mucha distancia.

Ninguno hablaba pero los tres iban alerta a escuchar el ladrar de Campeo n, que les indicara haber encontrado algo, o el cantar del gallo, que les indicara estar cerca de un lugar como los que haban dejado atra s, y pudieran proveerse de agua y de hierba, para poder asar lo que les quedaba de carne, pero por ma s atencio n que pusieron, no se escucho que el perro ladrara , ni que el gallo cantara.

Descansemos muchachosSugirio de nuevo el Profesor es por dema s, jama s les daremos alcance Co mo hara n para caminar tan ra pido, en este lugar tan difcil?

pregunto Teyo Eso no es difcil de suponerContesto el Profesor primero ellos conocen el camino, segundo deben tener una buena visio n nocturna y tercero, a lo mejor ellos lo hacen saltando de roca en roca. sera posible? Pregunto Lencho Todo es posible en esta vida y eso no puede ser la acepcio n, ahora, acomode monos.

Que horas es? las cuatro de la tarde. continuaremos despue s! pregunto Lencho sicontesto el Profesor, pero no sera tan luego debemos descansar. Pero el hambre que tenemos es mucha! Pero es preferible que la soportemos, a que tengamos que morir por sed.

morir por sed! Pero si au n tenemos agua! Es ciertoacepto el Profesorpero como ven, es muy poca, y si comemos de esa carne, pronto la terminaramos, y no estamos seguros de encontrar ma s, al menos en poco tiempo. y por que cree que la terminaremos?

Volvio a preguntar Teyo. Por la sal que tiene, si comie semos esa carne, pronto nos dara una sed, que esa agua no nos alcanzara Explico el Profesor. Ya no habiendo, ma s preguntas, se dispusieron a descansar. El cansancio en Teyo y lencho, era tal, que pronto se quedaron dormidos, el Profesor tuvo la intencio n de despertarlos inmediatamente, pero considero que era justo que dieran una pequen a siesta, as que los dejo, y comenzo a sumergirse en sus pensamientos y aflicciones, le preocupaba en gran manera haber caminado una larga jornada, y de no encontrar otro lugar ma s hospitalario, moriran de hambre y de sed, no sin antes volverlos locos y llevarlos a hacer cosas terribles.

Aunque de una cosa estaba seguro, que por ma s largo que fuera ese tramo inho spito de esa caverna, al final tenan que haber ma s lugares, como los que haban dejado atra s, e l confiaba en que lograran superarlo, y as en ese y otros pensares, el Profesor se dio cuenta que el tiempo paso ra pido y al consultar su reloj, gran sorpresa se llevo , eran las seis de la tarde.

despierten muchacho! Dijo el Profesordebemos partir inmediatamente Por que tanta prisa? pregunto Teyo bueno, porque la cosa era que solo descansaramos un momento ma s ustedes se durmieron, ya pasaron dos horas.

pero eso fue lo mejor que pudimos hacer dijo Lencho me podras decir porque? por a aquello, de que al menos no sufrimos de hambre y de sed. si en eso tienes razo nacepto el Profesorpero de haber continuado, tal vez ya estaramos en un lugar mejor, as que va monos ya. Yo quiero decirle que, Teyo y yo, creemos que sera mejor regresar.

Exclamo el Profesor, eso no tiene sentido, ya que prolongara nuestro cautiverio aqu en esta caverna, adema s por ah no podra salir jama s. Pero el agua es poca, y no sabemos do nde encontraremos otro lugar donde abastecernosrepuso Lencho Es, cierto, pero estoy seguro que nos alcanzara hasta que encontremos ese lugar.

Que lo hace estar seguro? Bueno, si Dios nos ha permitido estar vivos hasta este momento, no sera para que muramos de sed, as, que confiemos en que nos seguira ayudando Les animo esta bienaceptaronconfiaremos en Dios, continuaremos Cargando nuevamente sus mochilas, se dispusieron a continuar con la marcha.

Como siempre, Campeo n, delante de ellos, siguiendo las huellas. Ninguno hablaba, pero el silencio era roto por los grun idos de los esto magos vacos de Teyo y Lencho, que de cuando en cuando se les unan los del Profesor y los de Campeo n.

El camino segua igual de difcil, pero no impeda el avance de los tres. Luego de cuatro horas de camino, el cansancio ya se dejaba sentir en ellos nuevamente.

Descansemos muchachos Sugirio el Profesor, y bajando su mochila saco de ella, la pequen a bolsa de agua, que despue s de beber los cuatro, quedo reducida a la mitad, o sea para una vez ma s Profesor, cree que lo lograremos?

claro que s! No se desanimen muchachos. Esa fue la u nica pregunta, antes de acomodarse lo mejor que pudieron, pero luego de una hora ma s o menos de buen descanso, el Profesor les dijo que deberan continuar, cosa que no les cayo en gracia, a Teyo y a Lencho, as que de mala gana, se incorporaron para continuar la marcha, A poco de haber caminado, la caverna cambio , los obsta culos rocosos eran menos, para luego desaparecer por completo.

Ya ven como Dios nos esta ayudando! exclamo el Profesor ahora el camino es mucho mejor. Si, es cierto dijo Lencho. As continuaron avanzando, hasta que el cansancio los detuvo.

El Profesor alumbro su reloj, y vio que eran las doce de la noche. aqu descansaremos de nuevosugirio el Profesor S, porque yo verdadera mente me siento fundido! exclamo Teyo yo igual repuso Lencho Tomaremos el u ltimo poco de agua, que nos queda Profesor?

Pero Lencho y yo tenemos mucha sed Volvio a decir Teyo. Mira, yo se que la sed y el hambre es mucha, pero creo que podemos aguantar un poco ma sles dijo. Pueda que este en lo cierto, Profesor, pero aun as Lencho y yo queremos beber la parte que nos toca de agua Exclamo Teyo.

El Profesor guardo un poco de silencio, y luego sacando de su mochila la pequen a bolsa de agua se las dio, Teyo y Lencho, bebieron y luego devolvieron el resto, pudiendo ver, como el Profesor de su parte dio de beber a Campeo n, y luego guardo el resto.

usted no bebera , Profesor? No, no bebere Contesto. En realidad no era que no tuviera sed, pero el sentimiento de culpa que senta, por ser el promotor de aquel viaje, era tal, que prefera ser el quien muriera de sed y no Teyo o Lencho, as, que decidio no beberlo, por aquello de que si alguno de los dos estuviera a punto de morir por la sed, se lo dara.

pasado un buen momento de descanso, el Profesor les dijo de nuevo, que deban continuar. Por que mejor, no dormimos aqu? Pregunto Teyo lo mismo opino yo repuso Lencho la verdad sera bueno, pero pienso que es mejor que continuemos, as, aprovechan el sorbo de agua que acaban de beber, quiera Dios de este nuevo esfuerzo lleguemos al lugar que queremos.

Motivado por esas palabras, Teyo y Lencho se levantaron y cargaron sus mochilas una vez ma s. A poco de haber caminado, Teyo le pregunto al Profesor.

Que pasara si hoy no encontramos agua?

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LA EXPEDICIÓN DESCUBRIÓ UN MUNDO PERDIDO. Películas, fantasía, acción aventuras en español

By Bram

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